Restaurante cubano de día, club de baile de noche, el popular Mama Rumba -un sitio donde a veces es difícil bailar de lo repleto que se pone- abre sus puertas a los que quieran disfrutar de la música cubana hecha por las nuevas generaciones que, después de beber de toda la tradición, se aparecen con un concepto atrevido y diferente, adelantándose algunos pasos en la interpretación del son, el mambo, el bolero, el sucu-sucu, la guaracha y el guaguancó, al fusionarlos con el reggae, el hip hop, el rock, el jazz, el boogaloo y otros ritmos, para crear un híbrido interesante y único. Si estás en México DF, no te pierdas a Descemer Bueno -que ya ha hecho historia en la música cubana al integrar las filas de grupos como Estado de Ánimo, Columna B y más recientemente Yerba Buena y Siete Rayos- junto a Kelvis Ochoa, integrante del proyecto de fusión Habana Abierta, quienes sobre el escenario se funden de maravilla, demostrando la carismática química de la que son poseedores.
Un espacio para el arte cubano, donde sea que se produzca.