domingo, julio 01, 2007


Un lugar para el rock cubano


Hay quien dice que el rock cubano, por definición, no existe. Dejando a un lado la polémica, los hechos constatan que los músicos cubanos que hacen rock se han colado donde sea.


No voy a empecinarme en hacerles una extensa lista con ejemplos, los hay hasta el cansancio. Tampoco voy a sacar de la manga el as que significa decir que el afamado baterista de Slayer, Dave Lombardo -quien también ha explotado su talento junto a bandas como Testament, Fantomas, Apocaliptica e incluso sustituyó a Lars Ulrich en algún que otro concierto de Metallica donde éste se ausentó- es cubano.


¿Sabían que de origen cubano son también Al Jourgensen (Ministry) y el bajista Rudy Sarzo (Quiet Riot, Ozzy Osbourne, Whitesnake, Dio)? ¿¡Qué me dicen!? ¡Para caerse pa’tras!


Una de las últimas ‘adquisiciones cubanas’ de una banda internacional ha sido la del baterista Julio L. Sainz. Siguiendo la estela dejada por Lombardo, el talento de Sainz ha escalado hasta llegar a hacerlo miembro de Angeles del Infierno, una banda española de heavy muy escuchada hace unos cuantos años atrás en Cuba.


“Muchas personas asocian a Cuba con la timba y la salsa, y se asombran cuando se enteran que yo soy de Cuba!”, dice J.L. Sainz. “Eso es lo que más disfruto de todo esto, que finalmente los rockeros cubanos estamos en el mapa del mundo.”


Nacido el 9 de mayo de 1975 en Holguín, Cuba, Julio L. Sainz comenzó a tocar la batería a los 12 años, y saltó al profesionalismo a los 20. De formación autodidacta, desarrolló su concepto musical no sólo escuchando rock, sino toda la amplia variedad de estilos musicales cubanos. Al aplicar elementos melódicos y rítmicos de estos estilos a la fuerza del heavy metal, Sainz ha creado un estilo propio descrito como "simple, único y poderoso”.


“Yo soy rockero desde de los nueve,” responde Sainz a la pregunta de cómo empezó en la música. “Un amigo me prestó un cassette de Scorpions y desde ese día dije que quería ser músico, y tocar esa música”, agrega el músico.


Luego “llegó la edad en la cual podía presentarme a la escuela de arte (Raúl Gómez García, Holguín) para hacerme percusionista y pasé la primera prueba con 98 puntos, pero por no ser hijo de músicos, en la prueba grupal me ‘poncharon’ por que no tenía ‘aptitud’. ¡Las cosas de tu país!”, rompe en carcajadas.


“Desde ahí,” prosigue su recuento, “siempre estuve con amigos músicos, tratando de aprender, y un amigo de la iglesia fue el primero que me dio la oportunidad de tocar.”


“Me vengo a USA,” rememora el holguinero, “tierra de las oportunidades -¡duélale a quien le duela!- y comencé a tocar un poquito más avanzado. Formé mi primera banda con unos amigos de Holguín, y mi primo de Miami. A los tres meses me botaron por ‘rega’o’, no había tocado y ya me creía ‘rock star’. Eso me dolió mucho, y la vida me puso en un avión a California.”


Sainz, quien me confesó que la ‘clínica’ (clases prácticas) del ‘drummer’ Mike Portnoy (Dream Theater) le pareció aburrida, me contó que, una vez en California, se compró una batería y empezó a tomar clases privadas con un español llamado Frank Patallo.


“Difícil”, me comenta, “porque fue una onda tipo Lars Ulrich, que tuvo que reaprender a tocar con Bob Rock. Tuve que deshacerme de las malas costumbres y comenzar a tocar como se debe. Paralelamente me metí a la universidad, y comencé a tomar clases de teoría, música, etc., cosa que hice por dos años. Además, pasé por muchas clínicas en escuelas importantes: Berklee, Lamac, etc. Lo demás es historia”.


En su todavía corta carrera, Julito Sainz ha tocado con reconocidos artistas como Noelia (pop-star de Puerto Rico), Danilo Montero, Roy Palavicini, Martin Verry (286, Seis Cuerdas), Frank Patallo (DJ Monkey, Rob Haye’s Project), Mario Maisonave, Irene García (Noelia) y Javier Otero.


También ha tenido tiempo para centrarse en el trabajo con un interesante trío llamado Zona Urbana Rock (ZUR), un proyecto que comparte con Claudio Mileo (bajo y voz) and Daniel Giaconi (voz y guitarras). Con cientos de fans que llenan sus conciertos, ZUR se subscribe como una banda de rock fusión con toques de pop, funk, jazz, y una voz distintiva que los sitúa en un lugar especial en el mapa del rock en español contemporáneo.


Este percusionista cubano, que ahora escucha mucha y disímil música, confiesa que ZUR fue lo que lo hizo cambiar. A pesar de que todo comenzó como un proyecto de rock, “Claudio y Daniel siempre pensaron en más, y eso me ha forzado a abrir los horizontes y superarme. En otras palabras salirme del rock y apuntar al funk, a lo brasileño, etc. ¡ZUR es un buen lío, eh! Claudio, fanático del jazz y del funk, Dani más trovador, y yo con el metal, es una linda fusión.”


Cuando le pregunto acerca de influencias, reconoce que desde la A hasta la Z, pero sus bateristas favoritos siempre fueron Nicko McBrain (Iron Maiden) y Phil Rudd (AC/DC). “Nicko porque es un capo,” explica, “me recuerda mucho a mi historia: autodidacta, buena gente… (ríe). Mis amigos a veces me dicen que me van a meter preso, porque le robo mucho a él. Pero bueno, ¡qué músico no roba de otro! Phil siempre me pareció el baterista con más onda del mundo. Toca simple, pero con swing, y eso siempre me encantó. Escucha el ‘Highway to Hell’ y te darás cuenta de lo que te digo. Así que soy una mezcla de Phil y Nicko. Ah! No me puedo olvidar de Jeff Porcaro (Toto)”.


Ahora enfrascado en la gira mundial de Angeles del Infierno (ADI), Julito Sainz nos cuenta que entró en ADI gracias a su amigo personal Guillermo Pascual, guitarras y teclados de esta banda. Pascual comparte filas en ADI, además de con Sainz, con Robert Alvarez (guitarras), Gus Santana (guitarras), Foley (bajo) y Juan Gallardo (voz).


“Guille (Pascual) y yo nos conocimos gracias a un amigo en común,” revela Sainz “y terminamos de gira con Noelia (Puerto Rico), ya que él era el director musical. Gracias a él conocí a ADI en Los Angeles, y tuve el placer de estar entre los integrantes de la banda. Todos muy buena onda, me trataron genial. Ese día le dije a Robert que Angeles del Infierno era una de las bandas que más me influenció en mi vida de músico. Le conté que estuve en la Escuela Vocacional José Martí, y allá ADI era un éxito, porque había unos chicos que se disfrazaban y los doblaban en los festivales de talentos. De más está decirte que ‘Del otro lado del silencio’ se convirtió en la canción # 1 para ‘levantarse jevas’. A Robert le fascinó esta historia y se cagó de la risa conmigo.”


“Con el tiempo,” prosigue Sainz, “mantuvimos contacto gracias a Guille, y a esa amistad que surgió ese día. En algún momento, Rafa, baterista de ADI –quien por cierto es mi amigo, y lo respeto como baterista y persona- tuvo algún problema (del cual no estoy enterado) y terminó con ADI. Recibí una llamada -a las cinco de la mañana de un martes- del manager de ADI, ofreciéndome el trabajo.”


“¡Claro que tocaría en Cuba!,” salta como resorte cuando le hago “la pregunta del siglo”. Razones sobran, “yo salí de Cuba porque las alas de mis sueños habían sido cortadas, pero yo dejé a mi vecino, a mi perro, a mi familia, y más importante, mi idiosincrasia. Yo a Cuba la amo, y ojalá me convierta en un talismán de unión entre todos los de aquí y los de allá, pa’ hacer una fiesta, como dicen los de Habana Abierta. Es más, (un concierto en Cuba) sería el concierto más importante de mi vida.”


“Mira,” coge aire y sigue, “de Cuba me fui con un sabor rico en cuanto al rock. Ya conocía a Metal Oscuro y a Zeus, y tuve la oportunidad de ver a Carlos y Rhodas en Holguín. Todos geniales. Al rock en Cuba no le hace falta nada más que apoyo y que los chicos de allá lo asimilen como un estilo de vida. El día que eso suceda, ahí va estar el cambio” asegura con convicción.


En el 2003, Julito Sainz llegó a Holguín de visita y esa misma noche fue a ver a Moneda Dura. “Me encantó ver a todos esos chicos saltando y cabeceando. Me compré el CD. Cuando regresé al año siguiente, Moneda Dura se había convertido en una banda de salsa (bueno, casi). No los culpo, porque no apoyan al genero (rock). He ahí el problema” me dice sin ocultar su decepción.


Sin embargo, Sainz está lejos de ser un detractor de la fusión. Lo que se hace hoy, dentro y fuera de Cuba, en cuanto a fusión, “nada más se puede hacer allá. Tal vez estoy siendo arrogante. Si vives y lo haces acá, fue porque lo aprendiste allá. Habana Abierta, Descemer Bueno, Sintesis, Mezcla, Spam Allstars, X Alfonso, Athanai, la lista sigue. ¡Esos chicos si tocan! A veces me quedo loco con lo que hacen,” me dice.


“Me gusta ir a Cuba porque cargo las pilas. Cuando vengo de allá, regreso mejor persona y aprecio más lo que tengo acá. Hoy me siento más cubano que nunca. No te voy a mentir, llevo un tercio muy importante de mi vida en este país, y siempre vine con la idea de integrarme a esta sociedad, que tiene aciertos y defectos, pero es muy organizada y da muchas oportunidades. Pero cubano soy, y no un supercubano, sino cubano guajirito de Holguín.”


Del futuro, según admite, espera mucho. “Espero tocar, tocar y tocar. Por ahora cumplir con ADI con mucho profesionalismo y dedicación. Dios me ha dado la oportunidad de estar donde estoy, por eso quisiera explotarla al máximo y, más importante, mantener el nombre de Cuba en alto.”


“Y aquí estoy,” concluye Sainz, “listo para rockear y hacer sentir orgullosos a todos los cubanos que les gusta el rock.” Suerte para este músico, y a partir de ahora, a seguir más de cerca la carrera de los cubanos que se empeñan en poner el nombre de Cuba en el mapa mundial del rock.


Algunas fechas de la gira de Angeles Del Infierno por México:


28 jul 2007 20:00 Cuatepec, Distrito Federal

29 jul 2007 18:00 Tepexei del Rio, Hidalgo

29 jul 2007 23:00 Puebla, Puebla

3 ago 2007 20:00 Atizapan de Zaragoza, México

4 ago 2007 20:00 Zamora, Michoacán

5 ago 2007 18:00 Santa Clara, México

5 ago 2007 23:00 Toluca

10 ago 2007 20:00 San Luis Potosi, San Luis Potosí

11 ago 2007 20:00 Zacatecas

17 ago 2007 20:00 Cuernavaca, Morelos

18 ago 2007 20:00 Cordoba, Veracruz

19 ago 2007 20:00 Tailnelpntla, México

29 ago 2007 20:00 Mexicali, Baja California

1 sep 2007 20:00 Tijuana, Baja California

3 comentarios:

cheqa dijo...

me he quedado ciertamente sorprendida..buena fé puede ser catalogado como un grupo de rock???
está buenísimo! me fascina corazonero!

abrazos musicales desde mi cheqa..

Felix Eduardo Varela dijo...

Bueno, Cheqa, Buena Fe es una especie de pop-rock con temas más (de)pendientes de la trova y que ha desarrollado hacia la fusión, vino a llenar un espacio un poco olvidado en Cuba, una franja musical muy poco cuidada, pero que se ha reavivado. No por casualidad vemos a Cisneros (ex-Paisaje con Rio) con ellos ahora, que bien que te gusta! Gracias por tus comentarios, estaba tratando de acceder a tu blog, pero no sé por qué no puedo... Un abrazo.

Rockdrigo dijo...

Excelente especial de JL!