jueves, diciembre 20, 2007


L. Santiago Méndez Alpízar: Hilvanando el mito.

Según se dice, el Hombre Colgado, también llamado El Ahorcado, es una de las cartas más misteriosas del Tarot. Es simple, pero compleja. Atrae, pero también perturba. Se contradice a sí misma de muchas maneras.

Sin embargo, ese loco que lleva la contraria al común de la gente, un desestabilizador símbolo de la acción de la paradoja en nuestras vidas, también enseña que podemos avanzar permaneciendo quietos, nos recuerda que la mejor manera de encarar un problema no es siempre la más obvia.*

Cuando entramos en contacto con la poesía de L. Santiago Méndez Alpízar (Chago), la idea de péndulo en reposo del Colgado resalta. En la ironía de lo contradictorio lo hallamos, la inversión del pensamiento es su signo, el aparente "llevar la contraria" es su sino.

Méndez nació en Remedios, Las Villas, en 1970, y reside en Madrid desde 1996. Siempre quemando, pero incombustible, tiene publicados dos poemarios: Plaza de Armas (Letras Cubanas, 1995) y Rockason con Virgilio Piñera (Betania, 1996). Además, muchos de sus poemas han aparecido en revistas de Cuba, México, España y EE.UU., así como en otras de tipo electrónico.

Aprovechando la publicación de su libro “¿Entonces, qué?” -una antología de tres poemarios escritos entre 1994 y 2006- (Editorial Verbum), con portada realizada por el artista pinareño Abel Barroso y palabras de contracubierta por el ensayista y poeta Jorge Luis Arcos, le hice unas preguntas a este hombre que sueña con vender libremente gazpacho en la playa de Jinaguayabo.

P: ¿Quién es Santiago Méndez Alpizar? ¿Es el mismo que Chago o es un alterego?

R: ¡Un jodido intruso perdedor! ¡Un tipo ignorado en su país y fuera de él! Nadie importante a juzgar por sus contemporáneos. Un poeta fuera de todas las antologías que se hicieron de poesía cubana, que son tantas, que de querer, construiríase una pared de 1000 metros de alto por 1000 de largo. ¡Un escritor fuera de todas la Revistas Literarias de su país! Aunque eso no esté mal del todo.

En realidad Chago es una extensión. Era a mi padre a quien le llamaban Chago, por su nombre, que es Santiago. Yo fui Chaguito y luego crecí. Como es natural creció hasta el nombre. Hubo un tiempo en que me hice un lío con mis nombres. Me había ido a La Habana a buscarme la vida y de cierto modo intentando escapar. Entre la familia que me llamaba por mi primer nombre, Lázaro, los amigos, Chago, y en la Facultad de Letras, donde limpiaba el piso y me colaba de oyente gracias al desaparecido Redonet, Santiago, que yo lo empecé a usar para darle un poco de lógica al Chago que arrastro hereditariamente, por nada me trauma. En fin, pongamos que son el mismo y a la vez distintos. Depende dónde y con quién me encuentres. Más todo lo dicho anteriormente.

P: ¿Cuándo empezó Usted a escribir? ¿Qué llegó primero, la poesía, u otras manifestaciones?

R: La Poesía, que es lo que más me importa de la Literatura. Fue en sexto grado y yo estudiaba en un colegio internado, a las afueras del pueblo frente a un antiguo matadero, devenido almacén de cemento y materiales de construcción, luego parking para bicicletas y motos, ring de boxeo, si mal no recuerdo, sitio para tirar con escopetas de perle. Cualquier cosa menos lugar donde se sacrifican los animales con fines alimenticios.

Estamos hablando del año 1981, en Remedios, Las Villas. Mi madre había fallecido hacía poco tiempo y mi padre estaba mal. Le escribí un poemita y se lo regalé. Luego en la clase de literatura el maestro nos convocó a escribirle un poema a José Martí y a concursar. Cambié donde decía Papi, puse Martí. Gané. Mi primer poema y mi primera trampa. Luego he escrito y he perdido lo escrito en más del 80%. Pero sigo.

P: ¿Cuál es su libro de cabecera, si tiene uno? ¿Cuál fue el último libro que leyó y que recomendaría?

R: No tengo un libro de cabecera. Trato de tener muchos. Leo antes de dormir y no me gusta leer lo mismo. La última lectura que estoy haciendo es más bien de Historia: “Grandeza y Decadencia de los Romanos”, de Montesquiu. Un librito que desmenuza todo lo que fue Roma y los romanos y que da claves para entender cómo fue que se hizo tal imperio, el porqué de su éxito, sus derrotas. Digo un “librito”, pero en realidad es una obra imprescindible y exquisita de leer.

Casi a la par, “Whathek, Cuento Árabe”, de William Beckford. Alguien ha quien he llegado, a su vez, gracias a Jorge Luis Borges, quien le admiraba y escribió sobre él. Sospecho que el ciego alguna vez deseó tener la misma colección de manuscritos, la misma fortuna que el jodido de Beckford, rico de cuna, hijo de un Lord de Inglaterra, de quien heredó pronto y se gastó una enorme cantidad en incunables, pergaminos, sellos, libros raros y güisquis. Este inglés de Fonthill Girad, sólo tuvo una hija, Duquesa de Hamilton, quien a la muerte de Beckford, subastó una parte de la biblioteca por una escandalosa cifra en una subasta de la época, finales del XIX. La otra mitad la donó a una Biblioteca alemana. Definitivamente su libro no es ni la mitad de interesante que su vida, de la que me voy a procurar más información.

Pero si me pides que recomiende una lectura, entonces digo que toda aquella persona que no se leyera “Boarding Home” de Guillermo Rosales, publicado en España bajo el horrible y garcíamarquiano, (nada más alejado de la literatura de Rosales, por cierto) titulo de, “La Casa de los Náufragos”, (Edit. Siruela), salga cagando leches y se procure uno en La Cuesta de Moyano, por ejemplo, si vive en Madrid. Una lectura que hice el año pasado, seguramente tarde, pero que agradezco enormemente.

P: ¿A quién cree que le debe más Usted cómo poeta? ¿Y cómo periodista?

R: Seguramente tenga muchas deudas literarias, pero serán con los amigos. No sé decir quien más y quién menos, pero sí asegurarte que hay unos cuantos poetas cubanos, amigos, de los que he bebido y sigo aprehendiendo.

Luego me interesan los poetas yanquis de la Beat Generation; sobre todo Corso y Ginsberg… Piñera y Borges son lecturas recurrentes. Pero no sabría decirte si los que he mencionado me gusten más que Pound o Arthur Rimbaud. Siempre leo a Vallejo y me gustan los poemas del Chaca, a quien, sin dudas, deba tanto como al resto.

Tampoco me gusta, casi, ningún poema de Martí, y no soy periodista.

P: ¿Se ha reprochado alguna vez el silencio?

R: Soy parte de un silencio. Siempre he estado en la zona donde los callados. Imagino que te refieres, más que al silencio, si me he sentido cobarde, si no me arrepiento de haberme callado alguna injusticia: la respuesta es, sí.

P: ¿Qué viene a su mente si le menciono nombres como Javier Massó (Caramelo), Alain Pérez, Pedro Luis Ferrer, Pavel Urquiza o Gorki Aguila?

R: Javier Massó es uno de los pianistas cubanos más talentoso que conozco. Además, es una gente con una bondad desmedida. Yo voy todos los domingos a verlo tocar en el Tempo Club, que está en Plaza de España. Francamente es alguien muy especial, a quien le mando un abrazo ahora mismo, pues sé que no lo está pasando bien en estos momentos.

Alain suele tocar, cuando no está de gira. Yo le hice una entrevista cuando salió su segundo CD, “En el Aire”, que es un disco lleno de virtuosismo. Es un geniecillo, un tipo extraordinario. ¡Toca todo! Compone y arregla y canta con mucho sabor. Yo creo que entre Alain y Caramelo han contaminado a medio Madrid de jazz y timba cubana. Bueno, habría que también nombrar a Jerry González, que por carambola es medio cubano igual, y a otros muchos, por supuesto.

Con Pedro Luis Ferrer tengo una buena amistad y he compartido algún trabajo. Hemos estado por Las Canarias, Galiza, además de Portugal. Yo hago de manager, pero en realidad somos amigos. No creo que pueda agregar nada sobre Pedro Luis, ya él se ha encargado de hacer saber sus canciones y lo que piensa y cómo lo piensa. Seguramente se ha ganado el derecho a ser libre. Es un clásico.

Pavel es un amigo cercano, aunque ahora no nos veamos tanto como antes. Él se pasa mucho tiempo en el estudio, siempre está trabajando. Alguien con una musicalidad extraordinaria. Un tipo lleno de imágenes y de música. De buena música. Propietario -junto a Gema Corredera- de una discografía de culto.

A Gorki no le conozco más que por referencias. Pero me cae de puta madre. Algunos amigos me cuentan de él y sus canciones las he bajado por Internet. Posiblemente sea el Punk Cubano. Desde luego tiene un par de berocos, pues lo que canta, cuando lo dejan, no es ninguna bobería. Ya lo dijo quien lo dijo: “Porno es el futuro”.

P: ¿En su opinión, qué necesitan los artistas cubanos aquí, y desperdigados por el mundo, para avanzar?

R: No tengo la menor idea, pero, algo sí es muy necesario: talento y posibilidades. Imagino que como a todos, prosperar.

P: ¿Qué le ha dado España a Usted, y que le ha quitado?

R: Lo que llamas España ahora mismo es una papa caliente. Ojalá se entiendan y se respeten las diferencias, que no se desarme el puzzle y por muchos siglos prevalezca la voluntad de seguir conviviendo en paz. No hay que olvidar que este país sabe del sufrimiento y de la barbarie, tanto y más que cualquier otro.

Madrid, Santiago de Compostela, Tenerife y antes Gran Canarias, Fuerteventura, me han permitido ver y aprender. Han sido y son mi Casa, también. Aunque existan algunos que no quieran asimilarlo y se ciñan a las viejas manías de creerse propietarios, esas otrora manipulaciones patrioteras que colmaron el siglo XX. Me siento tan Gallego, como Canario. Cada día comprendo mejor la necesidad de dejar de arrastrar el lugar donde se nace e implicarse seriamente en un pensamiento pacifico, antipatriótico. Hay que defender la libre circulación del ser humano. Su libre albedrío. La libertad para que decida dónde es que quiere asentarse y crear su hogar, su descendencia.

Cuando vives en Europa, que es mi caso, tienes la posibilidad de situarte en medio de dos antagonistas que desde antes de venir al mundo estaban en litigio. Yo nací en el 70, en plena ebullición patriótica. En plena anarquía y enfrentamiento de Cuba y su vecino EE.UU.

Desde aquí he visto como esos dos grandes y endiablados adversarios se complementan.

Son, ya esto creo que lo he dicho anteriormente, cóncavo y convexo, para traerlo a título de canción brasileña. Si te fijas un poco, no buscan el entendimiento, ni lo han buscado. Solamente han construido el farallón del odio y la crispación, modo de perpetuar políticas, mandatos, gobiernos, leyes y mucho miedo y dinero gastado en envilecer, armarse.

España me ha dado la posibilidad de vivir y de sentirme más libre que seguramente lo que soy.

P: ¿Es la democracia buena para todos?

R: Es el sistema menos malo, como se ha dicho. La Democracia, varía según donde te toque vivirla. No está claro que vivamos de un modo libre y que sean iguales las oportunidades para todos, pero lo que sí está más que diáfano es que el Comunismo y los sistemas totalitarios son enfermizos por naturaleza. A la Historia me remito.

P: ¿Cree Usted que el camino a la democracia está hecho de buenas intenciones?

R: Creo que esta pregunta empata, la respondí anteriormente. No conozco caminos para la Democracia. De hecho, en la única que he vivido es ésta, que cada día es cuestionada desde los medios de comunicación, pero que no resiste analogía con Cuba o con Irán, Venezuela, o un número mayor de países africanos. No es lo mismo la Democracia en Londres que en Rusia. No es lo mismo Holanda que Madrid. A esto hay que sumarle el lugar desde donde te toque vivir esa supuesta Democracia. Si tienes 30.000.000 de euros -bueno, si tuvieras esa cantidad de ‘magua’, no me estarías haciendo preguntas, pero es muy posible que gozaras de muchísimas más libertades- cambiaría tu visión de esta democracia.

P: ¿Cree que Dios sea un demócrata?

R: Se supone sea un ser supremo. Luego hay que ver cuál Dios es el que dices tú. Coincido con Freud, Dios es a imagen y semejanza del Hombre, no es más que una neurosis de la humanidad. Me refiero al dios absoluto, al que viene con Moisés, primero, y luego en Jesús, Mahoma… Yo cargo con mi Echu, que es en esencia una piedra que lleva adentro otra piedra que yo escogí en un camino de piedras y que llegó a la isla protegiendo a un negro cautivo. Por eso es único y de estar, seguramente esté más cerca de O Demo, para decirlo en celtiña. Confío y creo más en la buena voluntad del Dios de un Indio de la amazonía Peruana, por ejemplo, que en el Dios del que predica desde un pulpito de oro y se mueve en un coche de 1.000.000 de euros y discrimina a los homosexuales y a las mujeres.

P: ¿Pueden los dictadores ser buenos en ocasiones?

R: Los dictadores utilizan, aprovechan, usan, manipulan… No son buenos, son dictadores.

P: ¿Sería importante para Usted ir a votar, si estuviese en una Cuba democrática?

R: Jamás lo hice. Pero creo que sí, que si nos dieran la oportunidad de votar a un candidato de libre elección, alguien en quien yo confiara, con gusto marcaría la papeleta. Tienes que tener en cuenta que entonces estaríamos hablando de una Cuba pos-Castros, y eso sí que es bien importante que suceda, pues sería síntoma de cambio, confiemos que para bien.

P: ¿Qué le haría iniciar una revolución?

R: Nada. Las revoluciones, si son como la nuestra, no las quiero para nadie. Hay que dejar de ser un animal bélico, en guerra. Hay que mejorar como persona, como individuo, exigir el derecho a la salud y a la educación sin la obligación de ir a tirar bombas a otro país, enfrentarte con tu hermano, fracturar la familia por razones ideológicas. No quiero que otros repitan todos los días lemas y consignas sobre guerrilleros, que los preparen para una supuesta guerra venidera. Será una gran tarea regresar al pueblo cubano a ser una masa civil ocupada y preocupada por lo suyo. En asuntos solamente civiles. Sin la parametración y la sobrevigilancia, militarización, que sufre. La única Revolución que podría iniciar la llamo, “La Gran Sentada”. Es lo único que pienso podría cambiar algo en el mundo actual. Que nos sentáramos. Que se sentaran. ¡Todos! ¡Qué se sentara el Mundo!

P: ¿Cuán ligado está el futuro de Cuba al suyo?

R: No creo que el futuro de Cuba esté ligado al mío. No soy quien la salva ni la hunde. En cualquier caso y si hay futuro posible para ello, no tengo intenciones de regresar a vivir allí, ni me dejan, ni es tan fácil, de momento.

*Meditación con los Arcanos Mayores, por Alonso Berrío Cárdenas.

miércoles, diciembre 19, 2007









Julio Fowler
despide el año cantando en LIBERTAD 8 (Calle Libertad 8, metro Chueca, Madrid) el sábado 29 de Diciembre a las 21:00h.

martes, diciembre 18, 2007

viernes, diciembre 14, 2007

jueves, diciembre 13, 2007

miércoles, diciembre 12, 2007

Jueves 13 de diciembre
Bar Yemaya
Calle Calatrava 16,
metro La Latina
Madrid
22:00 H.

Alejandro Gutierrez en concierto

¡Cantando se quita el frío!

sábado, diciembre 08, 2007

Se llama Diana, a secas, y en su música actual está toda la sustancia posible. Ella está en los albores de su carrera en solitario. Nada le falta para triunfar a este ser sensible y hermoso, juvenil y de asombrosa precocidad.

Carlos Varela compuso especialmente para ella la canción Círculos de humo, que también dará nombre a su disco debut en solitario de próxima aparición. (Foto: Rómulo Sans, thehmagazine.com)

Diana Fuentes: Me interesa comunicarme.

Por Jorge Smith.


Sostengo lo que dije hace unos días: Diana Fuentes o Diana a secas es la nueva tentación musical, aserto que puede corroborarlo su trabajo actual en donde está toda la sustancia posible.

En los albores de una carrera en solitario, ella sostuvo esta conversación con el reportero de Cubasí.

¿Cómo comenzó Diana Fuentes?

Mis inicios fueron en el ballet, de bien pequeñita, posteriormente ingresé en la escuela elemental de música Alejandro García Caturla, cursé la carrera de Canto Coral, Dirección Coral, Teórica de la Música y Piano Básico, tengo muy buenos recuerdos de mi queridísima escuela A. G. Caturla, todos sus profesores, entre ellos mi maestra de toda la vida Carmen Rosa López, María Caridad Valdés, Carmen Piñeiro, entre muchas otras, mis grandes amigos vienen conmigo desde esa época, fue y sigue siendo un lugar mágico y muy especial para mí.

"Al graduarme de nivel elemental, pasé a la Escuela Amadeo Roldán, donde cursé unos cuatro meses, y después me trasladé a la Escuela Nacional de Arte, donde me gradué en la especialidad de Dirección Coral, con la profesora Natasha Vidaurrazaga. Posteriormente, recibí clases de canto con la profesora María Eugenia Barrios, a quien respeto y admiro".

¿Por cuáles agrupaciones y bandas transitaste?

Soy fundadora del Coro Diminuto, dirigido por Carmen Rosa López, participé en varias ediciones del Festival de Coros Internacional en Santiago de Cuba, hice mis primeras grabaciones en proyectos como el CD Homenaje a Harold Gramatges, Los Cuentos de Pepito, de Roberto Varela y participé en el concierto ofrecido al Papa Juan Pablo II en su visita a nuestro país.

"Cursando el tercer año en la ENA comencé a trabajar con el grupo Síntesis, la banda de Equis Alfonso, Aldo López Gavilán, Carlos Varela, William Vivanco, Kumar, Alejandro Vargas, Yasek Manzano, y creo que se pueden quedar algunas, pero es que realmente tengo una memoria pésima, ruego me disculpen".

¿Por qué Síntesis y qué ha significado ese grupo en tu carrera?

Puedo decirte que pertenezco a una familia de profesionales todos, son médicos, ingenieros, pero muy entregados al arte, son fans y fieles seguidores de Síntesis desde sus inicios, y creo que su música la escucho desde que nací, imagínate qué orgullo, y la vida te va llevando de la mano por caminos para que finalmente se cumpla la leyenda personal de cada cual. Síntesis fue empezar este camino con pie derecho, le estoy agradecida a cualquiera que fuese esa energía que intervino para que esto sucediera y les agradezco a ellos el voto de confianza que depositaron en mí, a pesar de mis 16 años en aquel entonces.

¿Qué piensas de Alfonso, de Ele, Equis y los otros miembros de la banda?

Son una familia de excelentes músicos, Carlos, Ele, Equis es un creador por excelencia, muy trabajador, nunca para de asombrarnos con cada material que propone, me encanta trabajar con él, me divierto muchísimo. Tuve la oportunidad de trabajar durante mi periodo en Síntesis con unos tremendos músicos como el percusionista Oney Cumbá, Sergio Cardoso en la batería, Yoandy Hernández, Yarel, excelentes guitarristas, Eme Alfonso, quien considero lleva gran protagonismo en estos momentos dentro de la banda y creo que es muy positivo, ya que es una joven músico con ideas frescas.

"Uno de los músicos más grandes que he conocido en mi vida, Esteban Puebla, bajista, pianista, guitarrista, compositor y arreglista, este hombre hace lo que le pidan, nunca he visto tanta buena música dentro de un ser humano hecho un 50% de café con leche (risas) y 50% de arte, un ser humano de una nobleza espiritual inigualable... lo quiero mucho".

No obstante que seas Diana, ¿te miras en el espejo de Norah Jones o Diana Krall?

Oigo muchísima música, no me pongo límites, la música tiene infinidad de vertientes y de cada género o intérprete se saca algo interesante. Me gusta mucho el trabajo de estas dos estrellas de la música que me citas, pero no es el espejo en el que me miro realmente.

"Mis cantantes preferidas son Erykah Badu, Ellis Regina, María Rita, Billie Holiday, Elena Burke, Gema Corredera, Alicia Keys".

Háblame de tu trabajo con Carlos Varela.

Hay personas que llegan a tu vida para inundarla de colores, Carlos Varela es una de estas personas que cambió mi mundo en un momento crucial. Tengo el privilegio de formar parte de su proyecto, el honor de considerarme su amiga y la dicha de escucharle todo el tiempo.

"Me gusta su música y he tenido la suerte de incorporar a mi disco dos temas inéditos que estoy segura le gustarán a la audiencia, es muy placentero para mí trabajar junto a él y su banda, esto me nutre como músico, aparte de que tengo toda la libertad para trabajar en mi proyecto y sentirme apoyada por él".

¿Tienes temor a emprender una carrera en solitario?

Siempre que emprendes algo nuevo, se siente temor, creo que no soy ni la primera ni la última persona que pasa por ese período de inseguridad, desconfianza, miedo, pero en mi caso, lo veo como un reto y la vida está llena de barreras que hay que aprender a saltar, no importa si en el intento caes una, dos, o mil veces, el asunto está en aprender a rebotar de cada tropiezo. Digo todo esto porque sí me costó mucho trabajo liberarme y en este caso liberarme de mí misma.

"Tener fe en mi música, sentirme cómoda y plena con lo que hago, para de esa misma forma, poder hacer sentir a los demás. Por otra parte, he tenido una suerte enorme de poder contar con toda mi familia, mis padres, mi hermano Frank David que es músico de X, mis tíos, abuelos, primos que son estudiantes de música, amigos, entre ellos Pavel Giroud y Descemer Bueno, que fueron las primeras personas que me apoyaron para comenzar con mi proyecto en solitario y que estoy tratando de llevar hacia delante. Así que, digamos que el temor, sirvió de algo".

En Síntesis se aprende a bailar. ¿Tu futuro espectáculo constaría de danza también?

A mí me encanta bailar, soy una admiradora, fanática de la danza, de ahí vienen mis inicios realmente. Siempre trato de formar parte de algún curso de danza que aparezca.

"Pude tomar algunas clases con el conjunto folclórico cuando formaba parte de Síntesis y me ha servido de mucho, también tomé un taller con el Chino Hevia, bailarín de danza abierta que me encantó, ojalá se repitiera. Voy mucho a los espectáculos del Ballet Nacional, de Danza Contemporánea de Cuba, Danza Abierta.

"Respeto mucho el trabajo de estos artistas, es muy sacrificado y bello. Me encantaría incluir la danza en mis conciertos, eso siempre lo he tenido en cuenta".

¿Te gustaría la actuación? ¿Actuarías en una película, tele play o telenovela?

Sí, y por favor, si algún cineasta o director de la TV lee esto... ¡¡¡SOS!!!, aquí estoy. Denme una oportunidad. De hecho, cuando terminé la ENA, tenía interés en continuar mis estudios en el ISA cursando la carrera de actuación, para llevarla paralela a mi música.

"Pero por el alto contenido de trabajo que tenía, fue casi imposible, pero realmente es uno de mis grandes sueños, me gustaría muchísimo, ojalá se dé algún día".

¿Qué puedes decirme de tu disco?

Te recuerdo que aún no se cumple un año de iniciada mi carrera en solitario, Síntesis ocupaba un buen espacio dentro de mi quehacer, y después pasé rápidamente a la banda de Carlos Varela, con la que venía colaborando; paralelamente a esto, hice un demo de Boleros inéditos que produjo René Espí, y otro de poemas musicalizados producidos por Sue Herrod, al mismo tiempo me encontraba haciendo este de música pop que ya tiene todos los temas y se terminará en lo que queda de año. En realidad llevo casi dos años en su elaboración, todos son temas nuevos, hay dos de Carlos Varela y el resto son míos y de Descemer Bueno, ha tomado tiempo, pero estoy muy feliz con lo que voy logrando hasta el momento, me gusta mucho. El resto, lo dirán ustedes mismos, ¿no crees?

¿Cómo definirías como espectáculo a Diana Fuentes?

Soy malísima para hablar de mí, realmente, solo te puedo decir que me considero una persona dichosa porque hago lo que más me gusta en el mundo, y creo que de ese mismo modo, llega al público que me ha podido escuchar, me interesa mucho la buena comunicación con los espectadores, toda la que se pueda y con este concepto desarrollaré mi espectáculo.

¿Se queda algo en el tintero?

Agradecerle a toda mi familia, a mis padres, mis tíos, mis primos, mis abuelos, mi hermano Frank David que es un excelente músico y una guía imprescindible para mí, a mis amigos, que gracias a ellos he podido grabar este CD, Maikel Barzaga, Tony Rodríguez, Rodney Barreto, Oliver Valdés, Descemer Bueno, Pavel Giroud.

(Tomado del sitio web CubaSí)

Diana Fuentes
Música de fondo

sábado, diciembre 01, 2007

El regreso de Arte Vivo.


Diecisiete años después de su último concierto en La Habana, Arte Vivo se presentó la noche del viernes 30 de noviembre en el Teatro Manuel Artime de Miami. En esta primera presentación en público desde hace mucho tiempo, Enrique Gonzalez (percusión), Jorge Almarales (guitarra) y Manuel Camejo (voz) demostraron por qué son considerados una superbanda de rock progresivo, y uno de los pilares del rock proveniente de Cuba.

Aunque haciendo historia desde 1974, los inicios de la banda se situan en 1977, cuando Mario Daly (guitarrista), Alfredo Gomez (tecladista) y Enrique Gonzalez escogen el formato de trío, y suman la electrónica a su repertorio de música renacentista y contemporánea elaborada con instrumentos acústicos.

Con frecuentes cambios de integrantes y de formato, pero siempre recordado por su etapa dentro del rock progresivo de fines de los 80s, Arte Vivo incursionó también en temas instrumentales, canciones, se vinculó a la Nueva Trova, la música brasileña, los ritmos tradicionales cubanos, y fue responsable de numerosas bandas sonoras para teatro y televisión.






Fotos por Liliam Dominguez.

viernes, noviembre 30, 2007

Athanai
Sala Impacto
Jueves 6 diciembre
23:30



Di quién fue

jueves, noviembre 29, 2007


"CUBA PERFORMANCES" recorre las ciudades.

Cuba Performances" (2006), documental dirigido por la cubana Elvira Rodríguez Puerto y el español Javier Buergo, será exhibido en Madrid el próximo viernes 30 de noviembre y el domingo 2 de diciembre.

El largometraje documental, de 60 minutos de duración, es el primer acercamiento a un grupo de jóvenes irreverentes dueños del amor, la palabra y la performancia. A través de comentarios y performances, miembros del proyecto OMNI Zona Franca, de Alamar, y Rafael Alvarez Domenech, comparten sus ideas y momentos desde los hechos más cotidianos hasta la reflexiones más críticas. Sus vidas están marcadas por el performance real de vivir y actuar como son, otorgando a las comunidades otras maneras de disfrutar la vida y el arte a plenitud. ¿La Patria? ¿El Espíritu? ¿Las libertades? ¿Hacerse el loco?

El filme, que fue grabado en Cuba entre 2001 y 2006 pero terminado de editar en Alemania, país donde reside la directora, es según la crítica especializada, "un documental antológico sobre momentos de la vida cubana a través de la poesía y la performancia" (Frankfurter Allgemeine Zeitung).

La escritora, fotógrafa y videoasta Elvira Rodríguez Puerto (Ciudad de La Habana, 1964) es la fundadora, junto al español Javier Buergo, de la productora EGBÉ FILM, y de FICCU, Festival Internacional de Cine Cubano, cuya primera edición se llevó a cabo este año en Alemania.
Elvira fue Talent Campus de la Berlinale para su primera edición, en el 2003, y ha producido entre otros: "Paraíso", documental de Alina Teodorescu, Premio de Cámara Alemán, 2004, y "Una pequeña radiografía del Hip-Hop en Cuba", 2005, documental de Ricardo Bacallao. Entre sus libros están: "Fragmentos para armar d‘ Katherine", y "Deseos líquidos", narrativa (en co-autoría con Aymara Aymerich). "Estrategias de una mujer madura", cuentos, es su primer libro publicado en Alemania por la Editorial LAGREV.

La proyección de "Cuba Performances" (2006) se hará en el AULA MAGNA de la Escuela Superior de Arquitectura, C/ Juan de Herrera 4, Ciudad Universitaria, el viernes 30 de noviembre a las 19:00 horas, y en la Asociación Cultural Yemayá, C/ Calatrava 16, Madrid, el domingo 2 de diciembre a las 20:00 horas. La entrada es gratuita.

Más información: www.elvirarodriguezpuerto.de, www.ficcu.com

miércoles, noviembre 21, 2007



BASES PRIMER FESTIVAL DE CORTOS "A LO CORTICO"

1/ Participantes

Podrán participar cuantos autores y autoras lo deseen, sin distinción de edad, sexo ni lugar de procedencia.

2/ Modalidad

Podrán participar obras de grabación directa o de animación.

3/ Tema

El tema es libre y las obras deberán ser originales, inéditas o no.

4/ Características de las obras

Las obras se presentarán transferidas a formato DVD, independientemente de su formato original de realización, preferiblemente en castellano, o subtituladas en su defecto, y su duración deberá ser como mínimo de 2 minutos y máxima de 20 minutos.

5/ Presentación de trabajos

Las obras presentadas al concurso deberán ir acompañadas del boletín de inscripción anexo a estas bases, o solicitado en el momento de la entrega directa en la Asociación Cultural Yemayá junto con un documento en el cual figuren los datos personales del participante (nombre y apellidos, dirección y teléfono). En cada CD figurará el título de la obra. Cada participante podrá participar con un máximo de dos obras.

6/ Entrega de las obras

Las obras podrán ser enviadas por correo certificado o entregadas directamente en:

Asociación Cultural Yemayá
Calle Calatrava, Nº16, La Latina 28005, Madrid.
Tel: 913663665 Email: baryemaya@hotmail.com


7/ Plazo de presentación

El plazo de presentación de las obras finaliza el 31 de diciembre 2007, a las 24:00 horas.

8/Jurado

Durante todo el mes de Enero y Febrero la Asociación Cultural Yemayá expondrá en su sala de proyecciones los cortos en concurso y será el público asistente a estas presentaciones el que con sus votaciones preseleccionará las 5 obras finalistas que se someterán a un jurado, compuesto por personalidades iberoamericanas relacionadas con la cultura, el arte y el cine, este jurado determinará el fallo del certamen, el cual será inapelable. Además, dicho jurado resolverá cualquier duda, imprevisto e interpretación que se derive de las presentes bases, prevaleciendo en todo momento su criterio.

9/Entrega de premios

La entrega de premios será el día 8 de marzo 2008, en la Asociación Cultural Yemayá a las 21:00 horas.

El jurado podrá declarar desiertos los premios que considere necesarios si, a su juicio, y con el objeto de salvaguardar el nivel del concurso, las obras presentadas no reúnen la suficiente calidad artística. Asimismo, si lo estima conveniente, podrá otorgar cuantos accésit o premios extras crea necesarios. En tal caso, el reconocimiento consistirá en un diploma.

10/Premios

Se establecen los siguientes premios, dejando expresamente previsto que ningún autor o autora puede ser premiado o premiada dos veces.

- 1er Premio: Un Billete de avión Madrid-Habana-Madrid e inscripción para participar como invitado en el 6to Festival Internacional de Cine Pobre a efectuarse del 14 al 20 de abril del 2008 en Gibara, Cuba.

El segundo y tercer premio consistentes en participaciones de las obras en prestigiosos festivales de Suiza y Noruega así como las menciones y reconocimientos entendidas por el Jurado se darán a conocer durante su entrega el día 8 de Marzo de 2008.

Tanto Premiados, como participantes recibirán el correspondiente diploma acreditativo según sea el caso, otorgado por la Asociación Cultural Yemayá.

11/ Propiedad

Una copia de las obras premiadas quedarán en propiedad de la Asociación Cultural Yemayá, quien se reserva el derecho organizar sesiones para su proyección, sin que ello suponga ni sean exigibles derechos de autor o autora. Una copia del resto de las obras pasará a incrementar el patrimonio cultural de la Asociación, sin fines de lucro o sin que puedan ser objeto de compraventa excepto disposición, trato o previo acuerdo con el autor o autores.

12/ Proyección

Las obras premiadas serán proyectadas en la sala de Proyecciones de la Asociación Cultural Yemayá. Previa publicación del programa de proyecciones. Y en festivales de Cine de Cuba, Suiza y Noruega.

13/ Devolución de las obras

Dentro de los 30 días siguientes al fallo se realizará la devolución de las obras originales. La organización cuidará con el máximo esmero las obras presentadas, pero no se responsabiliza de la pérdida o deterioro de las mismas.

14/ Observaciones

El hecho de participar en el presente concurso implica la aceptación total de las bases.

La organización no se responsabilizará de la pérdida o deterioro que pudieran sufrir las obras en su envío.



Puedes solicitar el boletín de inscripción vía internet o personalmente
Más Información:
Asociación Cultural Yemayá
Calle Calatrava, Nº16, La Latina 28005, Madrid.
Tel: 913663665 Email: baryemaya@hotmail.com

martes, noviembre 20, 2007

domingo, noviembre 18, 2007

Boris Larramendi
Concierto en el Anfiteatro del Parque Almendares
27 de julio 2007

Te quiero baby



El sabor del fin





sábado, noviembre 17, 2007

Habanicidios


Adiós Westinghouse
Por M. García.

Aquellos que han estado un poco ajenos a la realidad doméstica cubana podrían no recordar los tantos programas de "ayuda" a la familia cubana que han existido.

No me refiero a ningún tipo de ayuda al estilo del gobierno norteamericano. Más bien hablo de los tan esperados cambios de efectos domésticos. En ello incluyo el reemplazo de cocinas de kerosén (popularmente llamado luz brillante, como si fuera una traducción al idioma de los nativos norteamericanos) por cocinas eléctricas y la "reina", la olla de presión eléctrica.

Como todo "programa de ayuda", es recibido con beneplácito y con gran acumulación de paciencia previa. La estrella de estos reemplazos es, claro está, el refrigerador.

Si estuviéramos haciendo un reporte para una publicación foránea, pudiéramos decir que cada casa de Cuba posee un ejemplar tan diferente de refrigerador que si se pusieran todos juntos se podría hacer un museo de la refrigeración sin limites de épocas, estilos, fabricantes o nacionalidades.

Si una cosa buena podría tener el calentamiento global y la subida de los precios del petróleo, debería ser el hecho de que gracias a ellos en Cuba el gobierno posibilitó el recambio de refrigeradores viejos y gastadores de electricidad por nuevos y relucientemente blancos refrigeradores chinos de la marca Haier.

Además, para más inri, son entregados en cada casa, como si fuera un servicio de entrega formal y disciplinado. No nos engañemos. Echémosle un vistazo al procedimiento desde un principio.

Todo comienza una bella mañana, meses antes de que se realice el esperado cambio. Una persona por cuadra, casi siempre la responsable del CDR (para los ajenos al tema y los 'olvidadizos', Comité de Defensa de la Revolución) pasa casa por casa tomando nota de los equipo a cambiar por domicilio. Apartando la consabida violación de la privacidad tan común e inherente a todo barrio cubano, es el único procedimiento inicial a realizar. ¡Que dicha!

Meses después, varios meses después, llega un día la misma persona responsable y te anuncia que al día siguiente debes vaciar tu refrigerador viejo, porque te lo van a reemplazar por uno nuevecito de paquete. Te emocionas, saltas de alegría y después, piensas. ¿Será bueno? ¿Durará tanto como el viejo? ¿Tendré que sobornar a alguien?

En fin, que esperas al siguiente día. Llega la mañana y nadie en la cuadra fue a trabajar esperando al refrigerador, en una situación parecida a la que se da en la película española Bienvenido Señor Marshall.

Se presenta un camión a la entrada de tu casa y entran dos "elementos" de los "avezados y siempre heroicos" grupos de trabajadores sociales. Jóvenes con ansias de ayudar a la sociedad en cualquier frente que se necesite, y a prueba de cualquier tipo de corrupción.

Toman los datos de los jefes de familia y los de los viejos refrigeradores, escribiendo el nombre de la persona a cargo con tiza roja en la puerta del aparato. Por un momento te sientes un poco lacrimoso, al darte cuenta que se va un pariente de larga data.

Media hora después llegan los cargadores de refrigeradores, como si fuesen enterradores, y se llevan al "muerto vivo" (no olvidemos mencionar que para el cambio el refrigerador debe estar funcionando a la perfección). Tres o cuatro horas después llegan los camiones de nuevo, cargados con las cajas de cartón, en cuyo interior se encuentran los nuevos inquilinos refrigerantes. Mismo procedimiento a la inversa y listo.

Jeff, el novio estadounidense de mi vecina Zuleimis me comenta que el presenciar toda esa actividad le resulta totalmente sorprendente. "Es el único país del mundo donde le gobierno distribuye nuevos equipos a la población de manera gratis", me dice. ¿¡Gratis!?, respondo yo cual conde hemófilo de Vampiros en la Habana. De eso nada.

Según el contrato, porque hay contrato, las personas con refrigeradores nuevos deben pagar el costo del refrigerador a plazos durante un periodo de tres años. Calculadora en mano saco cuentas. El precio del refrigerador es de 6107 pesos cubanos. Tomando en cuenta el crédito a pedir en el banco resulta que cada persona debe pagar mensualidades de 180 pesos cubanos de su salario de alrededor de 400 pesos mensuales durante tres años.

Sacando otra cuenta calculo que el precio del refrigerador en CUC es de 254 CUC o pesos convertibles. De pronto llego a la conclusión de que he entregado mi refrigerador, viejo pero en funcionamiento, y me entregaron otro nuevo por el cual debo pagar el mismo precio que en las tiendas. Es decir, he hecho el papel de tonto, pero estoy contento y le agradezco al gobierno por tan eficaz programa de "entrega a domicilio".

No quiero ni ponerme a pensar en los efectos psicológicos, sociológicos y demás que implican tal iluminación cerebral. ¿Será así con todo? ¿Tendré que volver a ver mi ya supervista copia pirata de ‘Matrix’? En fin, me consuelo diciendo que podría ser peor.

Mi vecino Ramón, al que le cambiaron el frío hace un mes, lo llevó peor. Resulta que el suyo nuevo llegó con defectos y solicitó el cambio. Se lo cambiaron a la semana, cuando ya los vecinos se habían cansado de conservarle sus exiguas fuentes alimenticias. A los tres días se rompió el reemplazo. Pobrecito.

Ya cuando el reemplazo se estaba aclimatando, exterior e interiormente, a su nueva casa, le llegó a Ramón el tercer inquilino refrigerante. ¡Al fin! Conecta el aparato y... tampoco funcionaba.

La cosa podría haber tomado tonos humorísticos, si no fuera porque Ramón cogió tal berrinche que su pobre corazón no pudo más y decidió regalarle un infarto mortal que a sus 48 años de edad fue más que sorprendente para sus familiares. Pobre Ramón. Ahí va otro héroe caído en la larga lucha del recambio socialista. No te olvidaremos.

Pero, pregunta obligada: si Ramón era el jefe de familia y el beneficiario del nuevo refrigerador, ¿tendrán sus familiares derecho al nuevo equipo? Dejaré la respuesta como nos hacen en las novelas brasileñas. Lo veremos en el próximo capitulo.

jueves, noviembre 15, 2007

miércoles, noviembre 14, 2007

Jueves 15, 19:30h, lanzamiento de la novela "El universo de al lado", de Eduardo del Llano. Librería "El bandido doblemente armado", calle Apodaca 3, Madrid (metro Tribunal). La presentación estará a cargo del actor cubano Roberto San Martín.

martes, noviembre 13, 2007

Julio Hernandez en concierto
Bar Kabokla
Viernes 16 de noviembre 2007
22:30h
Calle San Vicente Ferrer 55
Madrid
Metro Noviciado



De formación autodidacta, compone sus primeras canciones en 1989, mientras cumple el Servicio Militar Obligatorio en Cuba. En 1991 se presenta con un concierto en la Casa del Joven Creador de Ciudad de la Habana, de la Asociación Hermanos Saíz (A.H.S.).

Es seleccionado Proyecto Nacional Priorizado de la AHS en el Primer Festival “LOS DÍAS DE LA MÚSICA” en 1992, y Proyecto Nacional Priorizado en el Segundo Festival Nacional, en 1994. Participa en programas de la Televisión Cubana.

Comparte escenario con figuras del Movimiento de la NUEVA TROVA como Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Sara González, Marta Campos, José Antonio Quesada, Gerardo Alfonso y Alberto Tosca, entre otros.

En 1995 viaja a Brasil, realizando presentaciones en el espacio CANTARENA de la UMES, junto a reconocidos interpretes de la música brasileña como Chico Cesar e Ivan Lins en Sao Paulo y Beth Carvalho o Martininho da Vila en Rio de Janeiro. Interviene en el programa “A MANHA” de TV Manchete, y “BOM SUCESSO” de TV Globo. Canta en el “Palacio 9 de Junho”, la sede de la Asamblea Estadual de Sao Paulo.

Ha hecho conciertos además, en el Palacio de los Capitanes Generales 1992 y 1995, el Castillo de la Fuerza en conmemoración del 481 aniversario de la fundación de la Habana, en el mismo año, el la Sala Ernesto “Che” Guevara de la Casa de las Américas, junto a Fernando Bécquer, Aldo Antonio García y David Sirgado.

En el Museo Nacional de Bellas Artes 1996, 1998, la Sala Talía de la Facultad de Economía De la Universidad de la Habana en 1997, 1999 y 2000, la Sala Majadahonda del Centro Pablo de la Torrente Brau 2002, en el mismo año en la Asociación Yoruba de Cuba y en la Biblioteca Rubén Martinez Villena de la Habana Vieja el 24 de diciembre de 2004, entre otros lugares de la Ciudad de la Habana, Pinar del Rio y Brasil.

Radica en Madrid, España desde el año 1995. Realiza presentaciones en Cantabria (Obra Social del Caja Cantabria, 1998, Palacio de los Festivales el mismo año), País Vasco (Gaztelupen en Azcoitia, en Beasaín, y Azpeitia y Bilbao), Andalucía (La Carbonería), Gran Canarias, y en Sao Paulo y Rio de Janeiro, Brasil.

Las canciones de Julio Hernández fusionan los estilos musicales cubanos como el son, el son montuno, la guaracha o el cha cha cha, con la amplia gama de ritmos con los que se ha cruzado en su camino, la bossa nova, la MPB o el funky. Esta mezcla da en conclusión un producto diverso, con una sonoridad propia y una voz singular dentro del amplio abanico de la canción de autor.

Julio Hernández en la prensa: http://arch.cubaencuentro.com/enclave/2001/07/16/3074.html

(Tomado de http://www.myspace.com/urubano)

martes, noviembre 06, 2007



Kinde en concierto
Día: viernes 9 de noviembre
Hora: 23.00 Horas
Lugar: Café Galdós - c/Los Madrazos, 10 (Madrid)
Metro: Sevilla. Linea 2
Entrada libre

lunes, noviembre 05, 2007

domingo, noviembre 04, 2007

Boomerang: Entre mitos y flautas.
Por Julio Fowler

5. El discurso de la indentidad


“No hay pueblo que no se halla creído el pueblo elegido”, dice Jorge Drexler en esa hermosa canción de su disco “Eco”. [1]

Los cubanos y cubanas tampoco se quedan atrás a la hora de mostrar su vanidad y orgullo colectivo; vanidad que, de acuerdo con Iván de la Nuez, forma “el núcleo perverso del nacionalismo”. [2]

Nat Chediak lo deja al descubierto cuando en las palabras introductorias del libro dice acerca de Alain, “No conozco a otro cubano que -expuesto a la música del mundo entero- ame más la de su país natal”. [3] Esa presunción narcisista que apunta siempre a lo que nos distingue de los demás, me hace recurrir a la alegoría platónica de la cueva para intentar ilustrarlo.

Al igual que los reos encadenados del relato, los cubanísimos solo ven la sombra (de su nación y cultura) proyectada en la pared y la convierten en su mundo, en su única realidad y experiencia.

Por eso tal vez el nacionalismo sea también una cuestión de ubicación perceptual, de perspectiva. Ideas así hacen que algunos artistas cubanos fuera de la isla lleven la bandera a cuesta como reforzamiento de su identidad, síntoma quizás de complejo poscolonial, o del excesivo narcisismo que es su lógica respuesta.

Me parece oportuno recordarle a Nat Chediak, cuando parece exaltar la ausencia de permeabilidad musical en un músico como Alain Pérez que, hacia la segunda mitad del siglo XVI, el régimen colonial en la isla agrupaba a los esclavos negros en asociaciones llamadas Cabildos de nación. Eran llamados de nación, puesto que se evitaban las relaciones interétnicas africanas, y cada nación conservaba así su cultura original, sin peligrosas mezclas.

Por fortuna, la mezcla y el sincretismo de lo africano, plural y múltiple en sí, y lo hispánico, igual de plural, es lo que ha hecho posible eso que llamamos música cubana. Hablar de “inconfundible voz propia”, “sin perder la coherencia de su identidad” [4] y cubana, como si fuera su guardián, su protector, es de un fundamentalismo temerario.

Es, como mínimo, no saber que al margen de las modas y los intereses identitarios, al margen de los cánones oficiales de cubanidad, la singularidad de una cultura es imposible fijarla o delimitarla, pues ésta no deja históricamente de desplazarse, ya que no se trata de algo ajeno o separado del sujeto mismo, de su existencia y vivencias.

Normativizarla, conservarla como pretenden algunos, es fabricar un dogma; lo cual es un rito fácticamente posible, pero justo en su canonización radica su muerte. La música de ayer no es la música de hoy, a pesar de ciertas y felices coincidencias.

A contracorriente de ese impulso teleológico y autoritario típico de la tradición política en la isla, una historia y una cultura musical como la cubana no resiste ni se resiste al aislamiento, eso va contra su naturaleza o por lo menos contra esa disposición y apertura a la presencia del otro.

La música, y de esta manera la cultura cubana, estará siempre expuesta a contaminaciones sonoras de todo tipo y de toda índole, ya sea por el carácter multiétnico de esta, como por la tentativa de querer violentar la misma condición insular, de romper esa soledad que la geografía impone en la búsqueda de un diálogo transcultural o un sitio en la modernidad como ha venido ocurriendo.

Le recuerdo a Nat que eso que llama jazz afrocubano es fruto de la diáspora, de la emigración y de un singular encuentro cultural de músicos como Chano Pozo o Mario Bauzá, en el New York de los años 40.

Si el jazz moderno es lo que hoy es, ha sido gracias a ese diálogo transcultural beneficioso para la música misma, gracias a que músicos como Dizzy Gillespie, Charlie Parker, Miles Davis entre otros músicos norteamericanos, se abrieron al sonido eléctrico de las congas y tambores afrocubanos, iniciando así un camino de intercambio mutuo.

No me imagino a músicos de esa envergadura preocupados por la pureza musical de sus raíces, no me los imagino cerrados ante la magia de un lenguaje que les fue forzosamente extirpado de su cultura. [5]

El hecho de nacer en Cuba o “ser cubano” no explica el comportamiento general de sus habitantes, ni los clasifica ni los predice. Se puede haber nacido en Cuba y no tener sentido del ritmo ni de la clave. Se puede haber nacido en Japón y bailar y tocar la música cubana con su mismo sabor y desparpajo.

Que Frank Fernández, Jorge Luis Prats o Víctor Rodríguez no hayan nacido en Polonia, Rusia, Alemania, Austria o Hungría no significa que no puedan interpretar con maestría y virtuosismo a Chopin, Tchaikosvky, Rachmaninov, Bach, Beethoven, Mozart o Lizt; así mismo, el hecho de que el piano sea un instrumento de origen europeo, italiano para más precisión, no quiere decir que los europeos o los italianos lo toquen y manipulen mejor que los demás habitantes del planeta.

El que inventó el revolver no tiene por qué ser el que mejor dispara. El fútbol moderno se creó en Inglaterra, hoy por suerte es patrimonio de todas las culturas del planeta y en tierras del sur latinoamericanas se juega con exquisita destreza técnica e imaginación. Más de lo mismo ocurre con el béisbol o el hip hop, y todos sabemos con qué originalidad y arte se practican en la isla.

Por eso una de las cuestiones que más me sorprende del nacionalismo en el estudio de la música popular en la isla es su incoherencia cuando pretenden dogmatizar lo que no es más que una identidad en continuo movimiento. Su inconsecuencia es otras de las cuestiones que me dejan perplejo de esta ideología.

Por un lado, manifiestan un colosal y desmedido enfado con la Salsa que, al fin y al cabo, como arquetipo musical comparte raíces identitarias con la isla, y sin embargo, por otro existe una extremada complacencia -sin que apenas le dediquen un gramo de enojo y de atención crítica- a aquellos años de “realismo socialista”; aquel período en que el folclor ruso, germano o eslavo hacía furor en los programas del movimiento de artistas aficionados.

Años en que las troicas y mazurcas se paseaban por los escenarios de toda Cuba y las voces de Karel Gott, Bizer Kírov y el rock de grupos como Locomotiv GT, Karat o aquel programa alemán llamado “Ein Kessel Buntes”, invadían la televisión y la radio en los 70.

Ese pintoresco período de intercambio artístico con el extinto campo socialista cuya tradición era aparentemente ajena o incompatible con la insular, no pareció incomodar a los celosos guardianes de la frontera y sin embargo no fue más que una vulgar imposición cultural, decretada, orientada y ejecutada desde el autoritarismo del Estado cubano.

Bajo el mandamiento de una supuesta hermandad socialista la música popular ligera de aquellos países entró y salió de la isla como lo que “el viento se llevó”. Hubiera sido interesante alguna tentativa de experimentación con la música y el folclor de aquellas culturas tan hermanadas en lo político.

Lo penoso de esta incoherencia -que se supone se sostiene en tanto articula una historia teleológica y un discurso sobre lo identitario- es cuando recula y evade la controversia a la hora de explicar el período de aislamiento de la música cubana en la década de los 60.

De repente, el bloqueo de los EU a la isla sobreviene la excusa histórica perfecta, la cortina de humo conveniente para arremeter contra el surgimiento de la Salsa, y así dejar fuera del blanco crítico la nefasta política de la Revolución, que en sus inicios truncó la fructífera dinámica de intercambio y difusión de la música popular cubana que por entonces se estaba gestando en todo el continente.

Pero además, la nueva política revolucionaria no fue ni ha sido capaz de construir una industria de grabaciones lo suficientemente sólida, o por lo menos no a la medida de su nacionalismo, ni a la altura de su inquietante y vertiginosa reserva y demanda.

Las palabras de Radamés Giró en su prólogo a “Panorama de la música popular cubana” no tienen desperdicio en este sentido. En una de sus páginas dice: “Era lógico que hacia la década del 60, por circunstancias que no viene al caso analizar aquí, la música cubana, al quedar “encerrada” en su propio medio y casi sin posibilidad de que se conocieran las nuevas tendencias por las que enrumbaba, fuera el “blanco” natural para que los músicos latinos que vivían en New York y en sus propios países, quizás por el agotamiento latente de la música bailable que se hacía en la que ellos llaman “la capital del mundo”, buscaran “explotar” la que sonaba en Cuba entre los años 40 y 50”. [6] (Las negritas son mías).

Este párrafo no solo es el colmo del narcisismo ideológico, sino un ejemplo de la cobardía intelectual que azota la isla desde hace casi medio siglo. El ataque a la Salsa es la evidencia del narcisismo y la incoherencia de una cultura musical que se ha construido a sí misma a base de asimilar y procesar préstamos e integraciones sucesivas.

La tutela de la tradición en forma de políticas, responde a un esquema de pensamiento metafísico, por naturaleza dogmático, responde a mandamientos casi teológicos que tienden a congelar el movimiento orgánico de la cultura misma.

En Cuba, este nacionalismo cultural ha llegado a los límites mismos del absurdo. Ya fuera burgués o popular, estuvo siempre pendiente de las “penetraciones culturales”; burdamente empecinado en amurallar culturalmente sus fronteras. El absurdo de esta obsesión ideológica, de esta tendencia al rechazo y al hermetismo cultural nos lo describe Jorge Ibarra, al relatar el debate que se produce a partir de la segunda mitad del siglo XIX entre lo que él llama la “cultura de la nación burguesa” y la “cultura nacional popular del pueblo-nación”. [7]

Aquel debate no era más que un conflicto de naturaleza clasista entre visiones ideológicas pugnando por establecer la hegemonía de su discurso cultural. Resulta que por entonces, el nacionalismo cultural burgués se oponía a la penetración cultural norteamericana mientras el nacionalismo cultural popular (depositario, según Ibarra, de la verdad cultural en tanto pueblo-nación) se oponía a la hegemonía del discurso cultural nacional burgués.

Esta breve historia de oposiciones y rechazos en cadena, de nacionalismos culturales que se bifurcan (el burgués y el popular), de “verdades” que se enfrentan, es la demostración del carácter ideológico, ficticio y sectario de esta corriente de pensamiento.

Los nacionalismos (ya sean culturales o políticos) parecen describir órbitas traslaticias ajenas a toda conexión, movimientos rotatorios ensimismados, solipsistas. Son una suerte de autismo colectivo que impide comunicarse y abrirse al Otro, a ignorarlo o negarlo a no ser que la relación posea un interés instrumental.

Creen que la pertenencia es una condición genética, una sustancia, una cuestión dada a priori y no una cuestión de elección; de ahí que crean ciegamente que su singularidad cultural; aquel conjunto de características que la hace peculiar esté instalada en el ADN de su cultura, su territorio y su tribu, sin distinción alguna.

Creen, por ejemplo, que “lo cubano” es una condición del sujeto, una categoría biológica, antropológica y filosófica. Creen vehementemente que es una esencia inmutable de su ser y no una invención histórica, una ficción del imaginario político, un adjetivo, un predicado de aquel.

El nacionalismo, por regla general, solo ve totalidades, cantidades sociales homogéneas, conjuntos monolíticamente integrados y cuantificables: la patria, la nación, el pueblo, las masas, etc.

Por un lado pierde la perspectiva del Otro y por otra parte, es incapaz de ver el carácter único del individuo porque ese yo único y singular no existe, se diluye, pierde su rostro propio en el magma simbólico de los colectivos nacionales donde toda individualidad desaparece.

Lo que este pensamiento pone en peligro es la diversidad, la pluralidad e individualidad del sujeto y en el fondo la misma libertad. Tal vez por eso en psicología, el narcisismo se estudie como una de las tendencias regresivas del ser humano.

Siempre me ha resultado apasionante, extraordinario y a la vez paradójico que uno de los estandartes del nacionalismo cultural -la música- sea la consecuencia de un proceso transcultural, de una maravillosa conjunción étnica que fruto de la emigración, la diáspora, y el exilio, fue construyendo a lo largo del tiempo una de las creaciones colectivas del genio popular insular más trascendente.

En una cultura tan abierta y mestiza como la cubana, no cabe ni tiene sentido la segregación; toda noción de “pureza” encuentra allí su destierro y su tumba. Pensar que para que algo sea musicalmente cubano debe portar en su ADN el cinquillo o en su sonido la conga, el tambor o el bongó es sencillamente una aberración.

Por eso cada vez que mencionan la cuestión identitaria o la cubanía en la música de la isla, solo me basta ejercitar un poco la memoria para no contagiarme de ese virus que, dicho sea de paso, en su obsesión de soberanismo e independencia lo único que ha conseguido es fragmentar y dispersar a los cubanos mismos. Como acierta a decir Edward W. Said “son los gobiernos nacionales, actuando en nombre de la seguridad nacional (y añado: de la soberanía y la independencia) quienes han infringido los derechos de los individuos…”. [8]

La cultura oficial del régimen revolucionario se sustenta justamente en ese absurdo y dogmático modelo identitario; de ahí que Nicolás Guillén sea el poeta nacional y no Carpentier (demasiado afrancesado), Lezama Lima o Eliseo Diego (demasiados católicos y burgueses).

La homogenización del discurso cultural responde siempre a esa estrategia de mitificación propia de los discursos imperiales y hegemónicos, lo mismo ocurre con la idea de Nación. Y es este el lenguaje usado y cristalizado en el mensaje y los comentarios de Nat Chediak a Boomerang. Es decepcionante pensar que un día se fue a Norteamérica quizás para vivir en “democracia”; sin embargo se llevó aquello que de alguna forma lo vincula con el régimen.

Por último, una postrimera reflexión: ¿de qué nos sirve que la canción exprese cubanía o no, de qué vale si esta es portadora de un nuevo sonido o sigue siendo tradicional, si al final no consigue emocionarnos o conmovernos, si al final no logra dibujarnos la risa o arrancarnos el llanto?

Creo que es tiempo de que lo que verdaderamente nos importe sea la Canción, la Música, sin adjetivos ni limites, sin restricciones ni clasificaciones, que lo único que consiguen es prejuiciar, condicionar, entorpecer y dificultar su belleza, su comprensión y goce.

Las conjeturas en torno a ella se vuelven secundarias e insustanciales cuando una canción es capaz de conquistar el corazón de una persona, o remueve su conciencia en cualquier lugar del universo, en cualquier rincón del tiempo.

No la confinemos al estrecho habitáculo de las definiciones, si sabemos que el mejor de sus atributos es hacernos más placentera y valiosa la vida, acompañarnos en su viaje, ayudarnos a soportar sus dramas y obstáculos.

Dejemos pues que sea la Canción quien ocupe su justo lugar entre la gente, entre nosotros, que permanezca para darle un poco de sentido y sosiego a la existencia.

Julio Fowler, Madrid, abril de 2006.



[1] Milonga del Moro Judío. Track 6. CD Eco.

[2] El destierro de Calíban. Pág 143. Revista Encuentro de la Cultura Cubana Nº 4. 1997.

[3] Palabras de Introducción a Boomerang. CD

[4] Ibídem.

[5] En el jazz, ha ocurrido una singular transculturación debido al “permanente contrapunto y conflicto de los elementos de cultura blanca y negra que lo configuran”. Como bien argumenta Fabio B. Álvarez en su texto: Cuba: una identidad en movimiento.

[6] Radamés Giró. Introducción a Panorama de la música popular cubana. Pág. 7. Editorial Letras Cubanas.

[7] La Música cubana: de lo folklórico y lo criollo. Pág. 19. Panorama de la Música Popular Cubana. Editorial Letras Cubanas. Esa postura fundamentalista de la penetración es la misma que durante años acusó al feeling de “extranjerizante, comercial, enajenante”, como bien afirma Dora Ileana Torres en su texto “Apuntes sobre el feeling” Pág. 313 (ibídem).

[8] E. W. Said. Reflexiones sobre el exilio. Nacionalismo, derechos humanos e interpretación. Editorial Debate. Pág. 403.

jueves, noviembre 01, 2007

lunes, octubre 15, 2007


Athanai: Nu-metal con chile habanero.

Según su página en myspace, Athanai nació en La Habana, hace cerca de 34 años atrás. Su nombre, una palabra griega, significa ‘inmortal’.

A finales de 1997, este rockero-rapero cubano lanzó su debut discográfico en España bajo la atenta mirada de Miguel Bosé. Aquel disco, “Séptimo cielo”, fue considerado por la crítica como el disco más prometedor de los últimos años y una de las propuestas más renovadoras del momento, prosigue la bio colgada en este sitio web.

Desde entonces han pasado muchas cosas, nos cuenta el texto. Era el fiel reflejo de los cauces universalistas y libertarios por los que discurre la música de la isla, sumergido en un trabajo que mostraba a un artista ávido por llegar a ese lugar donde le gustaría estar: “El sitio que para muchos es el nirvana, para mi es el séptimo cielo. Puede ser mi sitio, mi paz, mi tranquilidad.”

Por aquel entonces se ganó una merecida fama de huracán caribeño, tanto por su puesta en escena como por su talentosa pluma, que ponía al servicio de sus canciones mestizas -mezcla de rock, funk y rap- y de quien la solicitara.

En 2004, publica su segundo álbum “A Castro le gusta el rock”, jugando con su propio apellido. En este nuevo álbum Athanai tamiza todos los estilos, desde el rock al rap pasando por el grunge o el funk, pero con un mismo sonido que le da un resultado espectacular.

Este es un disco tremendamente activo, lleno de letras hermosas reivindicativas, su soledad, impotencia, amor. Un recorrido por su historia personal, que afronta la muerte de su mejor amigo, pasando por lo mal que le puede ir a uno en una gran ciudad, y cerrando un ciclo que llega hasta la celebración por el nacimiento de sus dos hijas.

El trabajo recibió las más favorables críticas de la prensa especializada. El carismático cantautor cubano, que también ha producido temas para Rosario Flores y Las Niñas, es invitado especial dentro de la gira “NO TE CABE NÁ’ ”, que la conocida banda sevillana O’Funkillo realizó en 2005.

Ha pasado tiempo desde que llegó a España, desde su Cuba natal, pero Athanai continúa siendo la gran revelación del rock, un autentico huracán habanero, nos afirma su bio.

Tras la disolución del grupo O’Funkillo, los ex-componentes de esta banda inician su andadura bajo el nombre de Pal Keli, banda de la que Athanai es la voz líder. Los componentes de Pal Keli son Pepe Bao (bajo), Javi Marciano (guitarra) y Joaquín Migallon (batería), todos antiguos miembros de O’Funkillo.

Actualmente, además de su trabajo en solitario, es el vocalista de Habana Blues Band, agrupación creada por Dayán Abad y Enrique (Kike) Ferrer; dos de los compositores de la banda sonora de la película “Habana Blues”, del realizador Benito Zambrano.

Enfrascado en su gira, denominada “Numetal con chile habanero”, por varios locales de Madrid y otros lugares de la geografía hispana, Athanai se presentará en la sala Barracudas Rock Bar y en la sala El 13, las dos en Madrid. En la primera, la fecha será el 18 de octubre a las 22h, y en la segunda, el ‘toque’ será al día siguiente, a la misma hora.

Próximamente aparecerá una entrevista, en exclusiva para Contigo en la Distancia, donde el músico nos contará algo de pasado y de futuro en sus actividades.



domingo, octubre 14, 2007

Boomerang: Entre mitos y flautas.
Por Julio Fowler.

4. Diáspora: lo popular bailable, folclor afrocubano y hip hop en la canción.

“Lo que sucede conviene”, dice el refrán popular. Si durante aquellos años ni el hip hop ni el elemento folclórico asomaron su cabeza por la canción de una manera visible y contundente, con la comercialización masiva de los mismos, la diáspora y el auge del turismo en la isla, estos elementos culturales van a emerger, van a ser asimilados por muchos de los trovadores, sobre todo por aquellos que han emigrado, para crear una canción necesitada de una identidad que salve y dé sentido a la soledad en las metrópolis.

Estos se ven necesitados de un complemento nacional que les identifique de cara a un contexto cultural nuevo y un mercado etnocéntrico, que le tiene reservado a las músicas periféricas un nicho en lo que denominan música étnica o world music; es decir, el mercado de las identidades subalternas.

El Hip Hop y el folclor afrocubano no eran paradigmas poéticos ni estéticos del lenguaje que pululaba por 13 y 8, tampoco eran referentes directos de Pavel y Gema (por entonces seducidos entre otras músicas por la de Marta Valdés), ni del resto del movimiento de cantautores por esos años.

Desde luego, una reserva de elementos de la música popular bailable cubana como el chachachá, el son, la guaracha, la rumba y la guajira formaban parte de la fusión y el sonido habitual de estos trovadores, pero no de un modo protagónico.

Posiblemente es Luis Alberto Barbería de los pocos trovadores que en los años previos a la diáspora, y al nacimiento después de Habana Abierta, estuviese fusionando ya de manera orgánica y creativa feeling, jazz, hip hop y folclor afrocubano, tanto en su uso lingüístico como musical. Sus temas “Conga”, “Sangre revuelta” -compuestos en 1993, incluidos en el CD Habana Oculta, 1994- y luego “Rocotocompás” y “Échate esto” -incluidos en el CD Habana Abierta, 1998- así lo demuestran.

Por lo demás, y como sucede sintomáticamente con el discurso político, con la diáspora y el auge del turismo en la isla se va a ver un reforzamiento del elemento identitario, un uso de la reserva folclórica y de lo popular-bailable en la canción de algunos cantautores, como bien observa Dennys Matos.[1]

Solo así se puede comprender que, por ejemplo, una peña devota del sonido pop-rock argentino como 13 y 8 devenga unos años más tarde una plataforma de culto a Van Van, capaz de poner a bailar la Tropical.

Si algún elemento musical “foráneo” ha intervenido, marcado y nutrido de forma contundente el sonido de la música popular cubana, su lenguaje y su tradicional manera de expresar la canción, ese ha sido el hip hop.

Si hay algún elemento sobresaliente por el que podamos identificar de súbito la presencia de un nuevo sonido en la música popular cubana, éste es sin duda el que desciende de la cultura rap y hip hop.

Su lenguaje, que no se caracteriza precisamente por su riqueza armónica y melódica, sino rítmica y lírica, va a ser el pasaporte de entrada a la “modernidad” de la música popular.

No se puede explicar el cambio que se opera en el sonido del movimiento de canción y en la música popular bailable sin la presencia de este particular lenguaje.

Es más, se puede afirmar que el sonido y la cultura hip hop ha permeado casi todas las formas musicales populares cubanas de finales del XX y de principios del XXI.

Este discurso musical, paradigma estético de una nueva conciencia contestataria, símbolo de las minorías étnicas urbanas discriminadas de Norteamérica, no solo ha caracterizado la música popular cubana, sino que ha modelado de forma protagónica su sonido.

De la timba a la canción de autor, la presencia del hip hop es verificable. En 1997, Athanai sacaba un disco al mercado, “Séptimo Cielo”, en el que la canción se fusionaba con el rock y el rap.

También por esos años X Alfonso incorporaba el rap y experimentaba además con sonidos alternativos elaborados con herramientas de trabajo, latas y otros instrumentos muy coherentes con la crisis energética del país.

Si el hip hop ha conectado rápido y ha sido asimilado perfectamente por la cultura urbana de la isla, no es solo por la convergencia armónica de sus componentes estrictamente musicales o étnicos, sino porque se trata además de un lenguaje marginal combativo, idóneo para una sociedad sin libertades.

De ahí que se halla convertido en una potente herramienta crítica y reivindicativa generando en la isla un movimiento de considerable magnitud social.

La asimilación del hip hop por las últimas promociones de cantautores y músicos es a todas luces visibles y viene a ser un componente sonoro de ruptura que lo va a distinguir del movimiento de canción anterior, tal vez como lo fue la irrupción del rock y la música de los Beatles en los primeros tiempos de la Nueva Trova, que junto a la música latinoamericana, formaron parte del menú con que ese movimiento articuló su sonido y su particular lenguaje expresivo.

Esta fenomenología del hip hop nos permite afirmar que, en efecto, existe un nuevo sonido en la canción cubana que la hace cada vez más cosmopolita, urbana y mestiza a la vez.

No hay fronteras en este sentido, la “cubanía” es algo vivo, que se reinventa y cocina cotidianamente con las aperturas y la búsqueda de nuevos horizontes sonoros, en un mundo cada vez más permeable e interconectado.

Si revisamos la discografía de aquellos músicos y artistas que proceden del ámbito alternativo, tanto en la isla como en la diáspora, encontraremos que, del amplio menú de influencias del que se nutren, la gran mayoría incorpora el hip hop a su particular manera de hacer canción.

De ahí que, sin llegar a ser estrictamente raperos, el sonido y la rítmica de este piquete esté mucho más inclinado a ser bailado que el de los cantores de la Nueva Trova, como ya observara Dennys Matos.

Este va a ser un rasgo sobresaliente y definitivo de la nueva canción, de su nuevo sonido. La dicotomía existente entre música de mensaje y música de baile, el dualismo canción reflexiva versus canción bailable desaparece, es indivisible.

Si en la poética de la Nueva Trova, en su sonido, había una distancia, una separación entre lo bailable y la poesía, una restricción en ese sentido, en la nueva canción, la poesía y la danza se dan la mano armónicamente creándose así una potente combinación, una canción que sin dejar de ser combativa, se puede bailar, reflexionar, pensar y gozar a la vez, es decir, seduce al cuerpo con la misma intensidad y en la misma medida que a la razón, es capaz de hacer denuncia social y hacer mover los pies con la misma naturalidad y armonía, trae un mensaje de denuncia envuelto en unos ritmos potentemente bailables.

Es música sin concesiones ni restricciones en ese sentido; de ahí su dinamismo y espectacularidad. Es así que se va a producir otro cambio, no de naturaleza sonora, sino más bien visual, performático, y así mismo comunicativo, que merece la pena mencionar.

Aquella imagen íntima del cantautor con su guitarra que de modo dominante estableció la Nueva Trova va ser completamente dinamitada o se va a alternar en una liturgia comunicativa mucho más explosiva, participativa y espectacular, que combina los momentos íntimos y mágicos con las constantes demandas al público, acercándose más al show que desarrollan los timberos, los soneros o salseros y en el que el cantautor, y con él la canción, se adentran en un ámbito, si no nuevo, al menos en el que los límites expresivos de la canción son más flexibles y elásticos.

Si en Orishas, Nilo Mc, Obsesión o Telmary, por ejemplo, el hip hop, además de una actitud, es el eje del que se parte para articular una estética, en cantautores como los de Habana Abierta, Pavel y Gema, Raúl Torres, X Alfonso, Athanai, David Torrens, Amaury Gutierrez y Raúl Paz, entre otros, la incorporación del hip hop es más bien ocasional, conceptual, va a ser un componente expresivo más, aleatorio, contingente, pero de todos modos concurrente, en la estructura de la canción.

El hip hop va a aportarle color y variedad a la canción, va a romper la linealidad del ciclo armónico-melódico, va a dinamitar la estructura tradicional de la canción para construir un discurso híbrido, aleatorio a la vez.

En Art Bembé (Peer-Bangan, 2003), la última producción de Pavel y Gema, la canción parece querer conquistar el máximo de sus posibilidades, parece querer encontrar el tope, la alquimia de fusión de todos sus componentes rítmicos, armónicos y melódicos posibles; de hecho no solo lo busca, sino que lo consigue.

En la canción que ambos producen, se mezcla genialmente el más osado jazz y feeling, con elementos rítmicos afrocubanos y el hip hop, en lo que parece un ejercicio inagotable de imaginación musical.

Ahora bien, el hecho de que el hip hop sea denominador común a todo este piquete de cantautores no significa que la novedad del sonido esté específicamente marcada por esta incorporación.

Afortunadamente, el abanico de asimilaciones es bastante amplio y no se limita a anexar solamente el hip hop. Pancho Céspedes y Haydeé Milanés, por ejemplo, han refrescado el bolero y el feeling con un toque más soul y jazzy. La alianza de David Torrens, Amaury Gutierrez y Niurka Curbelo con el pop, el soul y el funky le aporta un aroma de novedad a la canción.

X Alfonso, siguiendo esa gran escuela de fusión que es Síntesis, establece un imaginativo juego intertextual con la música del Benny, interviene y re-semantiza su sonido, creando así un collage sonoro, estableciendo un dialogo entre tradición y vanguardia, una conjunción entre pasado y presente en lo que me resulta el experimento sonoro que ilustra a la perfección la estética posmoderna.

Yusa e Interactivo, con Robertico Carcasés a la cabeza, son un polvorín de mezclas y la subversión continua de las estructuras tradicionales de cada género, donde los ritmos rurales y urbanos se fusionan con el jazz, actualizando y desarrollando al máximo aquel sonido con que Estado de Ánimo sorprendió a principios de los 90.

Por otro lado, cada uno de estos cantores transita por múltiples registros estilísticos y géneros simultáneamente, aunque destaquen en un tipo de fusión particular.

El último disco de Descemer Bueno y 7 Rayos contiene casi todos los sabores rítmicos afrocubanos y afrocaribeños fusionados con hip-hop y ritmos bailables cubanos.

Pop, rock, timba, jazz, hip hop, feeling, funky, jungle, electrónica, entre otros elementos sonoros, van a ser parte de un lenguaje musical a todas luces mestizo, que se da en uno y en todos en una dosis u otra. (Recuerdo a Cachibache y la definición eléctrica de su estilo cuando anunciaban: timba, trova, jazz, rock, pop).

Es decir que, a mi modo de ver, el rostro sonoro de la música cubana lo está maquillando un grupo bastante creativo y diverso de talentosos músicos, trovadores y artistas contemporáneos de Habana Abierta; lo están pintando con una gama amplia de colores y sonidos, de combinaciones bastante más plural y diversa que la que Habana Abierta representa, por lo que, en mi opinión, es exagerada una expresión como la que utiliza Nat Chediak para vender el CD Boomerang.

Por otro lado, no es ocioso recordar que si un día alguno de nosotros decidió marcharse de la isla, entre otras muchas razones, fue porque una voz hablaba en nombre de todas las voces, una voz se convertía en la representación de una pluralidad de voces, eclipsándolas, reemplazándolas y ocupando así el espacio expresivo de toda una sociedad.

Allí en la isla, la voz múltiple de toda una generación fue silenciada y obligada a huir bajo el peso de un discurso que todavía dice representarnos. De injusticias como esas nos hartamos y escapamos. Creo sinceramente que todos y cada uno de nosotros tiene suficiente voz propia, y cosas que decir, como para que Habana Abierta la represente.


[1] Revista Encuentro de la cultura cubana Nº 30/ 31. 2003/2004. Mala Vista Anti-Social Club. Dennys Matos.