sábado, enero 27, 2007

METAL EN CUBA: ¿Soñar en cubano?
Por Félix Eduardo Varela


Cuando se habla de música cubana lo primero que viene a la mente es el proyecto Buena Vista Social Club, premio Grammy y acreedor del innegable mérito de haberse colado entre los proyectos musicales más exitosos de la última década del siglo pasado. El Chan Chan de Compay Segundo acompaña ahora como un patrón preelaborado todo lo que se hace llamar cubano, como antes lo hacia la Guantanamera de Joseíto Fernández.

La salsa -o timba- cubana se expande fácilmente, y dentro del país estamos obligados a "comérnosla con pan". Hasta la política radial tiende a más de un 70 por ciento de este género musical en el aire.

Pero hay más música cubana que solo la salsa y los Buena Vista. Entre las novedades musicales que más se hacen notar en el panorama rockero actual se destaca el subgénero conocido como nu-metal.

Por supuesto, aquí en Cuba no recibimos los canales de cable, y entonces, tampoco el MTV. Pero las ondas débiles de radio y copias grabadas en cintas de los programas de MTV Uranium y Headbanger’s Ball han llegado de amigos y familiares a través de los años. Los videos musicales son pirateados de satélites ilegales. Las revistas Metal Hammer, Kerrang y Spin -generalmente poco actualizadas- pasan de mano en mano, desgastando sus portadas y despeinando a los que aparecen en ellas.

Los grupos nu-metal de los Estados Unidos más populares en Cuba fueron los que emergieron tras el caos derivado de la era post-alternativa como Korn, Tool, Deftones, Limp Bizkit, Papa Roach, Linkin Park o Slipknot. El nu-metal -bautizado últimamente por algunos como Adidas rock- surgió a mediados de la década de los 90, desde la formula propuesta por Korn: guitarras deprimidas -y deprimentes- que guían a la convulsión exaltada y la mezcla de gritos de rabia y susurros confesionales de su cantante Jonathan Davis, acompañado de riffs en bloques musicales tan pesados como agresivos. Todo aderezado con la sensible densidad de un sonido que en principio puede ser clasificado como visceral, de malos augurios y limítrofe a la demencia.

La mezcla de la crudeza del hardcore metal, los más sobresalientes ribetes de irreverencia del punk metal, el heavy más corrosivo, y la cadencia lírica del rap ha resultado una formula exitosa. Solo era cuestión de tiempo que el un-metal llegara a Cuba y fuera adoptado por los grupos rockeros de la isla.

“On this planet we’re lost in time like tears in the rain,” canta el frontman de la banda cubana de nu-metal Escape en la canción titulada “Fade Away.” Escape comenzó siendo la versión tropicalizada de bandas como Slipknot y Mudvayne: sonido catártico, visceral; miembros de la banda vestidos con extraños maquillajes y máscaras. Este grupo se ha preocupado en evitar ser una copia exacta, y su sonido se ha vuelto más complejo gradualmente, acercándose al industrial y el gótico.

“Yo quiero eso, yo me conecto, y no la pienso, yeah, bring it on, este es mi ambiente, bien caliente, si, caliente, bring it on.” Este rapeo de “Bring It On”, traído por el grupo Tribal, representa la cara más alegre del nu-metal in Cuba. Ellos también intentan reflexionar sobre la realidad cubana desde el ángulo del cubano joven. Su éxito “Aprende Tu Walk” toca el tema de la inserción del joven rockero a la sociedad cubana. “Tu no sabes lo que es mejor, tu no sabes lo que es peor, no sabes, no sabes, no sabes lo que es descargar con mi gente.”

Ya sea como símbolo de rebeldía o como estrategia para hacer crítica social sin ser fácilmente descubierto, muchos escogen el idioma inglés para componer sus temas, pero la razón principal es el tributo a la lengua en que originalmente se canta este género.

"Cantamos esencialmente en inglés", comenta Willian Labastida, guitarrista y líder de Tribal, "porque queremos llegar a todo tipo de público y romper las barreras del mercado, e incluimos las voces de rap en español para que se note la mezcla que queremos lograr, y sobre todo nuestra cubanía.”

El nu-metal, el rock en general, no se inserta fácilmente en todos los círculos promocionales. La ayuda brindada por organizaciones que trabajan abriendo espacios para jóvenes creadores -como la Asociación Hermanos Saiz (AHS)- ha crecido, y el Ministerio de Cultura cubano gradualmente abre sus puertas a géneros no tradicionales, pero todavía sabe a poco.

En un país donde el salario promedio es 200 pesos (menos de $10, al cambio oficial interno), comprar un CD de $14 es casi imposible para el joven cubano. Por eso la mayoría de los cubanos intercambian la música de manera “democrática”- tomándola prestada, cambiándola, compartiéndola, copiándola cuando sea posible. Pero en cuanto a la avalancha de nuevas producciones, las grandes mega-tiendas de música, los conciertos de grandes bandas... todo eso sigue siendo “soñar en cubano.”*


Metal In Cuba: Dreaming In Cuban?
By Félix Eduardo Varela

When talking about Cuban music, usually the first thing that comes to mind is the Buena Vista Social Club, the Grammy Award-winning project that was one of Cuba’s most successful musical collaborations of the 1990s.

Then there’s Cuban salsa ­known here on the island as timba. More than 70 percent of the music played on Cuban radio stations is salsa. It remains so popular that, as Cubans say, "we like to put it on our bread."

But there’s more to Cuban music than just salsa and los Buena Vista. Fresh on the scene of the Cuban rock panorama is the subgenre known as nu-metal.

Of course, there is no cable TV in Cuba, and hence, no MTV. But faint radio signals from the US and taped copies of MTV shows like Uranium and Headbanger’s Ball have trickled in from relatives and friends abroad over the years. Music videos are pirated off illegal satellite dishes. Worn-out copies of magazines like Metal Hammer, Kerrang and Spin slowly make the rounds among friends and aspiring “rockeros” until the pages wear out and the covers fall off.

The most popular U.S. nu-metal bands were groups that emerged from the chaos of the post-alternative era, like Korn, Tool, Deftones, Limp Bizkit, Papa Roach, Linkin Park and Slipknot. Nu-metal ­ later dubbed as “Adidas rock”- came onto the scene in the mid-90s, using a musical formula pioneered by Korn: depressed -and depressing guitars surging toward an impassioned convulsion combined with the angst-ridden screams and whispered confessions of singer Jonathan Davis. The sound was heavy, with aggressive riffs and a density of sound that has been described as ominous, visceral, and bordering on demented.

This mix of raw hardcore metal sound combined with the musical irreverence of punk and the lyrical cadence of hip-hop has become the successful formula for a new sound. It was only a matter of time before nu-metal reached Cuba, and was adopted by Cuban bands into the island’s rockero scene.

“On this planet we’re lost in time like tears in the rain,” howls the lead singer of Escape, a Cuban nu-metal band, in a song titled “Fade Away.” Escape started out as a tropical version of the U.S. bands Slipknot and Mudvayne, featuring cathartic, angst-ridden music and band members wearing bizarre makeup and masks. But the Cuban version of Slipknot has avoided becoming a tasteless copy, and gradually developed a more complex sound that approaches industrial and goth.

“Yo quiero eso, yo me conecto, y no la pienso, yeah, bring it on, este es mi ambiente, bien caliente, si, caliente, bring it on.” These rap-inspired lyrics from the song “Bring It On”, by the group Tribal, represent the lighter side of nu-metal in Cuba. They also attempt to better reflect a Cuban youth perspective. Their hit song “Aprende Tu Walk” is about the young rock fans trying to fit into Cuban society. “Tu no sabes lo que es mejor, tu no sabes lo que es peor, no sabes, no sabes, no sabes lo que es descargar con mi gente.”

Because playing rock music in Cuba continues to be associated with rebelliousness, and many bands’ lyrics contain social and political criticism, English is often the language of choice. Some musicians, however, claim they’re simply paying tribute to the original language of the music.

"We mainly sing in English," says Willian Labastida, guitarist and leader of Tribal, "because we want to reach all kind of audiences and break down market barriers. We also include rap voices in Spanish to achieve the sound we’re looking for, and above all, to show that we are Cuban.”

Nu-metal, and rock in general, are not easily accepted by the companies and organizations that promote Cuban music and determine which bands will be recorded. The amount of help from government organizations that promote new artists ­such as the Hermanos Saiz Association (AHS)- has increased in recent years, and the Cuban Ministry of Culture has gradually opened its doors to non-traditional musical genres. But it’s still a struggle for young Cuban bands to find financial support.

In a country where the average wage is less than $10 a month, buying a $14 CD at a local shop is also a near-impossibility for most young Cubans. So most Cubans just exchange music “the democratic way”- by borrowing, trading, sharing, and copying music onto blank CDs whenever possible. As for the avalanche of new albums, the gigantic music mega-stores, or the huge concerts of famous bands in the U.S ...for nu-metal fans here, those things are simply “dreaming in Cuban.”*

*Titulo de una premiada novela de la escritora de origen cubano Cristina García.


(Articulo publicado en www.youthradio.org, mucho antes de la visita de Audioslave a Cuba.)

Imaginería urbana en disco de novel trovador cubano Charly Salgado
Por Félix Eduardo Varela

En un disco salpicado de imaginería urbana, el joven trovador cubano Charly Salgado, de la última hornada de la trova-pop-rock, irrumpe con su huella sonora en la escena musical para dejar bien claro el espíritu de búsqueda que le mueve.

La Habana, capital de las hormonas -al decir de la escritora Aymara Aimerich en sus notas al disco titulado Buscando Caminos- emerge como principal motivo y escenario de las 11 canciones en esta ópera prima.

Descrita como destino y subterfugio, todas y cada una de las canciones de este cantautor, escritor y poeta, destilan su sabor.

Charly Salgado comienza a andar en el universo del pentagrama con 11 años, cuando matricula en un conservatorio.

Teodoro Benemelis, tío de su padre, también lo acompaña en este viaje. Trovador admirado por Silvio Rodríguez, él marca su genealogía con la tradición trovadoresca.

La trompeta, un instrumento fuerte, melódico, comenta Salgado, fue mi principio. "Pero había empezado por el instrumento equivocado", confiesa con una sonrisa cuando menciona que un año después decidió abrazar la guitarra.

El músico-niño terminó el nivel elemental de trompeta en la escuela Paulita de la Concepción, en el barrio capitalino del Cerro.

Después de un tiempo de silencio, comenzó a estudiar guitarra en las noches, y terminó el nivel elemental cuando ocupaba pupitres universitarios.

La Universidad de la Habana lo ve emerger como licenciado en Filosofía, pero no es lo único que gana de este período, pues conoce a un grupo de trovadores como Iván Leyva, Samuel Aguila, y Fernando Bécquer, entre otros, e inmediatamente opta por la trova y la canción con marcado interés hacia los textos.

Anaximandro, filósofo griego antiguo, ayudó a nombrar la peña que lo ve surgir en la facultad de filosofía de la Universidad de la Habana.

En la Apeiron -una sustancia indeterminada de la que hablaba este filósofo- se presenta por primera vez en público.

Así anduvo en su cantar ‘desordenado’, hasta que decidió organizarse y defender lo que hacía con más seriedad.

Al regresar de un festival celebrado en la central provincia de Santa Clara, a Charly se le propuso hacerse cargo de una peña en La Madriguera, un cenáculo de "corte renacentista" en el cual se reúnen los jóvenes raperos, rockeros, poetas y trovadores del centro de La Habana.

"La peña duró mas o menos tres años, y fue una experiencia muy positiva. Por ahí desfilaron músicos como Inti Santana, Ivan Leyva, Kinde, Fernando Bécquer, Samuel Aguila, gente muy cercana a mí, de mi generación y otros como, Roberto ‘Keko’ Fajardo, más cercano al rock, Frank Delgado, Angel Quintero y Vicente Feliú".

De ahí salió en parte el proyecto del disco, piensa Charly. "Grabé un demo, concebido de manera enteramente acústica, en el estudio 3 de Radio Progreso. Se lo propuse a la EGREM, y a los tres meses ya grababa el disco".

Ahí empezó la aventura.

"Fíjate si fue rápido -recuerda- que de repente no tenía ni una banda con quien tocar para grabar el disco, entonces tuve que llamar a músicos de sesión", dice Charly.

"Hasta el propio Iván Leyva, arreglista y productor del álbum, tocó la guitarra e hizo coros", revela.

Un año después de la producción y la grabación de este álbum, la satisfacción del buen trabajo se tradujo en un producto híbrido, semiurbano, de un trovador, que se armó de un formato instrumental, para decir de una forma diferente, sin dejar de ser fiel a su esencia, a su guitarra.

Podrás Decirme, Buscando camino, Habana Lennon 2001 y No Suena Bien, son algunos de los 11 temas que entremezclan rock, country, estructuras sencillas con letras un poco más profundas, sonidos que le deben a The Beatles, la Nueva Trova, el pop-rock argentino y español.

La idea de ese Lennon entre nosotros, un puente entre esas muchas cosas del alma, la figura materna y paterna, las influencias salen a flote en esa ópera prima, que anticipa algunas cartas guardadas.

"Cantautor o trovador, soy simplemente un tipo que hace canciones. Hubo una etapa en que las defendía a guitarra en la sala de mi casa, y en esta nueva etapa esas canciones tienen otro soporte más ambicioso, con una banda con músicos que tienen experiencias en formaciones anteriores, y aportan todo ese conocimiento para llegar a diferentes sonoridades, e ideas que se adicionan a esas canciones que concibo a guitarra".

Para Charly, tener un grupo "es sencillamente una nueva etapa, en la que se ganan algunas cosas, y se pierden otras". Se gana en la complejidad del trabajo, que requiere otra responsabilidad a la hora de hacer los arreglos, de darle cierta intención a los temas, anadió.

La banda que apuesta por este experimento la integran Jorge Alberto Marín (guitarrista, anteriormente en Gens, Combat Noise, y Hojarasca), Eduardo Mena (bajista, quien pasó por Cosa Nostra, Hojarasca), David Smith (baterista).

"Esta experiencia con la banda estoy seguro que va a dar que hablar," -acotó Salgado- "pues tengo temas como para hacer otro disco, y lo que quiero es presentarme y que la gente conozca en vivo los temas del disco".

"Estoy contento con las cosas que me han pasado, pero no satisfecho. El verdadero espíritu del ser humano es el de la inconformidad, el de la búsqueda, el de ir siempre mirando un poquito más adelante", concluyó el joven trovador.


(Publicado en Prensa Latina, La Habana, 12 mayo 2004)
'Mariskal' Romero: El rock es cultura
Por F. Eduardo Varela

La Habana, 21 dic (PL) "El rock es cultura, talento, creatividad, virtuosismo, y eso hay que entenderlo: es cultura." dijo aquí Vicente "Mariskal" Romero, director de la revista española Heavy Rock, de visita en Cuba con motivo de la gira del grupo español Sugarless, que finalizará el próximo 23 de diciembre.

"El rock en España ayudó muchísimo al cambio político, al derrocamiento de Franco, entonces hay que apoyarlo: es la cultura de los buenos músicos," aclaró el editor principal de la publicación, una de las más importantes de habla hispana en Iberoamérica.

Romero abogó por la reapertura de la llamada Meca del Rock en Cuba, el Patio de María, un proyecto cultural descontinuado hace más de un año. "La droga está en la ciudad o en la bolsa, pero la droga no está en el rock," afirmó el presentador radial.

A la pregunta de si veía en el rock cubano rasgos distintivos de una identidad propia, el afamado musicólogo se apresuro en afirmar que "se ve la inserción de elementos ancestrales, el mestizaje."

"Esto es muy importante, pues así perderá el sinónimo anglosajón para convertirse en una cultura propia, que es lo que ha pasado en España con la música vasca, gallega, catalana, y andaluza," opinó la multifacética figura de la escena musical española, quien ya había visitado Cuba en 1987.

Según el autor del libro-disco "Chapa, Historia de una etiqueta", donde mezcla las anécdotas sobre importantes grupos de la escena heavy de Espa
ña como Barón Rojo, Leño o Asfalto, con recuerdos de su trabajo en la radio, la fusión es inevitable, pues "el rock, como el flamenco, el son y el tango, es un lenguaje universal."

Anteriormente, el pasado 16 de Diciembre, Romero fue anfitrión de la conferencia "El Rock como música de vanguardia, cultura, talento, virtuosismo y trabajo musical", en la sede de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en esta capital.

Este evento teórico contó con la presencia del Ministro de Cultura cubano, Abel Prieto y el Presidente del Instituto Cubano de la Música de Cuba, Abel Acosta, así como destacados musicólogos cubanos, la prensa escrita, radial y televisiva, directores de agencias musicales y músicos cubanos.

Iniciada el 10 de diciembre, esta visita "ha sido para confraternizar, abrir el espectro; para que las autoridades se den cuenta de que hay que darle espacio al rock y abrir este puente para que vengan muchas bandas y muchos grupos cubanos tengan posibilidades en Europa," dijo el también director de la revista Kerrang (versión española).

La gira de conciertos se programó para abrir en Santa Clara, el sábado 11, donde también actuarían los trashers habaneros de Agonizer, junto a la banda local Blinder, seguida con la presentación el domingo 12 en la Ciudad de Los Parques, Holguín, junto al grupo Mephisto.

El viernes 17 de diciembre, Sugarless, una de las bandas cimeras de heavy metal en España, calentó la noche con un concierto disfrutado hasta la saciedad por los asistentes al capitalino Salón Rosado de La Tropical, continuado por Agonizer.

Sin guardarse una pizca de energía, Ivahn (voz), Frankie (guitarra), Samuel (batería) y Joseba (bajo) demostraron por qué sus contundentes conceptos musicales y letras cargadas de mensajes politico-sociales son altamente valorados en la península ibérica, y fueron muy bien recibidos por el público capitalino.

"Una noche de viernes, yo creo que ni en Madrid ni en Paris habría tanta gente. Esto demuestra que (en Cuba) hay un hambre terrible de buena música," comparó El Mariskal.

Al día siguiente, los españoles -cuyo excelente trabajo musical fusionando funk, hip-hop, hardcore, grunge, acid-jazz, punk y stoner rock los llevó a la portada de la revista Heavy Rock este mes- se presentaron en el anfiteatro del Parque Almendares, junto a las agrupaciones habaneras Escape e Hipnosis.

La gira también incluyó actuaciones en Matanzas, junto a los locales Rice and Beans, y culmina mañana con una presentación en la Escuela Latinoamericana de Ciencias Medicas, de La Habana, nuevamente teloneados por Agonizer.

"El público del rock cubano es fantástico, es fenomenal," dijo Romero. "Cuando la gente empieza a tomar su propia personalidad esto es imparable."

"La capacidad creativa del cubano, su dominio del idioma, el talento, su creatividad cuando se produzca ese mestizaje, van a hacerlo imparable, muy exportable, como sucedió en España con el rock andaluz, y va a tener tanta repercusión mundial como el son y la trova. Al menos en España lo están esperando con los brazos abiertos," concluyó esta autoridad del rock español.

(articulo escrito en diciembre de 2004 y nunca publicado por Prensa Latina)

lunes, enero 01, 2007

Acordes y recuerdos de la polipoesía que electriza

Acordes y recuerdos de la polipoesía que electriza

Cuando vemos la poesía como puerto donde van a recalar todos nuestros sueños, cuando no hay espacio reducido que nos ate a la realidad más perentoria, y la poesía funge solo como esa llama eterna que aviva todo lo onírico, entonces entendemos esa comunicación imprescindible entre teatro y poesía.

Mi mala memoria ha reciclado esta frase que tal vez leí en algún lugar, pero nunca es tan inservible como para no traerla de vuelta cuando con gusto tropiezo con reafirmadores de esos vínculos indisolubles entre las dos artes mencionadas.

Por eso disfruté tanto de Versos y Cuerdas, espectáculo presentado por la actriz Dhapné Porrata y el cantautor Roly Berrío (Cuba), con la colaboración estrecha de la poetisa Raquel Ortiz (España) en el Centro Cultural Cubaneando, enclavado en una zona céntrica de Madrid.

“La poesía,” dijo el poeta y novelista cubano José Lezama Lima, “es un pneuma universal. Todo lo creado, transformado transformante, es poesía. Poema es la concreción en el tiempo de ese espíritu que aparece desde los orígenes flotando sobre las aguas. Y poeta es la descarga eléctrica que se establece entre poesía y poema, como si el poeta sintiese de súbito en el plexo solar la electricidad que le comunican los dos extremos de las manos.”

Aquel día, la electricidad no sólo se sintió entre los protagonistas de esta aventura performática, sino que se extendió por todo el local del Centro Cultural Cubaneando, inundó al público asistente y hasta alcanzó la calle, donde algunas de las personas que pasaban se detenían para husmear por los cristales hacia adentro, como intuyendo que algo muy hermoso se estaba desencadenando en ese mismo momento.

Es imposible imaginar un texto poético sin vida, sólo existente en el símbolo gráfico, sin nunca pasar a ser parte de nuestras acciones diarias, del cotidiano bregar. Ya lo dijo el poeta italiano Enzo Minarelli, uno de los precursores de lo que se ha dado a llamar “Polipoesía”: apoyándonos en la poesía sonora como punto de partida, podemos establecer relaciones con la música, la mímica, el gesto, la danza, la imagen, la luz, el espacio, las vestimentas y los objetos, enriqueciendo así el mensaje del espectáculo en vivo.

Como sabios tejedores de toda esta magia, los tres conspirantes contaron un poco sobre cómo lo “transformado transformante” influye en su pasado, presente y futuro, y cómo el sentimiento profundo que profesan hacia la poesía los unió para este proyecto.


Dhapné

“Hice las pruebas para entrar al Instituto Superior de Arte (ISA) en La Habana, para estudiar actuación, y no las aprobé,” me dijo Dhapné una tarde mientras preparábamos un congrí en mi cocina. “Fue a principios de 1994, y estaba en 12mo grado. Primero me dijeron que había aprobado, pero después resultó que me quedé fuera. Me desilusionó un poco, pero estaba decidida a ser actriz. Entonces me fui para La Habana, a hacer teatro por mi cuenta”, me relató la camagüeyana.

Ariel Bouza, proa del grupo de teatro cubano Pálpito, apostó por ella y la escogió para la puesta de Los Juglares de Fandeli, en 1996. “Hice muchas obras, sobre todo teatro infantil, ya después comencé a hacer teatro para adultos, y comedias,” me dice.

Antes de eso, fue “la koljosiana” (con la hoz en mano y todo) en La Perestroika, y “la damita”, el único personaje femenino de Los Bocadillos Equivocados, ambas obras humorísticas del grupo La Leña del humor de Santa Clara, en un Festival Aquelarre en 1991.

El trabajo en grupos de aficionados, y después con Pálpito, la curtió lo suficiente como para trabajar de profesora de teatro en escuelas primarias de la capital cubana. Su paso por Juglaresca Habana también inspiró su posterior trabajo en 2002 con Gigatería, más conocidos en el mundo cultural como “los zanqueros de la Habana Vieja”.

“Con Gigatería hacía poesía callejera. Me caía tanto con los zancos que decidieron que no me subiera más en ellos para protegerme. Mi personaje era el de una musa callejera que se llamaba Macusa,” rememora.

La lectura de “Casa propia”, una obra de Dolores Prida, por allá por febrero del año 2004, estremeció a ciertos puristas, más por ser una propuesta proveniente de la pluma de una escritora exiliada que por otra cosa. Por aquel entonces, y como era habitual, la Fundacion Ludwig acogió a los osados, entre ellos Dhapné, quien hacía de Fanny, una anciana italiana.

“Me fascina la narración oral, el arte de contar, y haciéndolo me gané el segundo premio en un Festival de Narración de la UNEAC Contarte.” Con su propio grupo La Piñata también obtuvo premio en una de las ediciones del Festival Unicornio.

“Versos y Cuerdas era una idea que venía de Cuba, donde hacía cosas parecidas con varios trovadores. Con Kinde, con Pucho, con Leonardo Sánchez ya había hecho proyectos parecidos,” pasa lista mientras sazona la comida. Sus ojos vivaces destellan con los recuerdos. Su sonrisa casi perenne, de las que no se borra fácilmente, siempre trasmite una energía cálida, al igual que su gracia para contar o recitar.

“La suma de la poesía de Raquel y la mía, más la música de Roly, surgió casi espontáneamente,” me cuenta. “Le habiamos propuesto a Vanito Caballero unirse, pero no pudo ser debido a sus compromisos con Habana Abierta”.

“Para mí fue como un experimento”, me explica, “quizás un salto cualitativo en comparación con lo hecho anteriormente. Por ejemplo, el espectáculo El país de los ningunos, en la Casa de la Poesía de La Habana, tenía mucho trabajo en cuanto a escenografía, mucha más poesía o performance poético, pero esta vez hubo que cambiar un poco los códigos, porque está dirigido a un público diferente.”

Dhapné no hubiese parado de hablar, de lo bien que se siente conversando, si no hubiese sido porque tenía que irse a la cama. O sea, a “La Cama”, obra de teatro sensorial que presenta con el grupo español Teatro en el Aire, todavía en cartelera. Claro, nunca antes de acabarnos el congrí con gusto criollo.



Raquel

La literatura sobre temas afrocubanos fue su puerta de entrada a Cuba. Esa gran figura de luz que fue Fernando Ortiz, la música cubana y dos visitas a la mayor de las antillas bastaron para enamorarse.

“La cultura cubana es totalmente diferente”, me explica como si no le fuera a creer desde la primera frase. “Aunque digan que los españoles nos parecemos a los cubanos, no tenemos nada que ver, en todo y en nada en particular. La forma de expresarse, de comportarse, en la escala de principios e ideales...”

“A mi me llamaba la atención”, prosiguió, ahora esbozando una sonrisa pacificadora “que los orishas eran muy humanos: comen, beben, bailan, cometen errores... eso no ocurre en la religión católica, que es otro tipo de religión, de filosofia de vida, es distinta. Pude ir a Cuba a ver todo eso, y siento que tiene mucho que ver conmigo.”

Lo que escribe esta cubana por adopción -o por cuenta propia- sobre temas cubanos, ya sea música, arte en general, religión o humor, puede hallarse en el portal de Conexión Cubana en internet.

De su alter-ego, el personaje de Pancrasia que se explaya tanto criticando como ironizando sobre todo lo que le rodea, me dice: “es una cubana loca, promiscua y liberal”. Al estar insertada en un medio como Conexión Cubana, a la hora de escoger el lenguaje, Raquel se decanta por los términos más cubanos para comunicar.

A la pregunta de cómo llegó a Versos y Cuerdas, me dice: “Surgió cuando conocí a Dhapné casualmente y me enseñó su poemario, otras cosas que había escrito y me propuso unirme.”

“Lo mío fue un acicate,” añade, “una participación pequeñita, porque los artistas son Dhapné y Roly. Pienso que la poesía no solo hay que escribirla, sino sentirla. La persona que la recita o la canta tiene que tenerla incorporada, si no, no funciona. Y ellos lo hicieron, confiaba en que iba a salir bien, y quedó tan bien que me encantaría que se repitiera”.

Raquel es crítica al extremo con el machismo (“los hombres”), el sectarismo, la cultura y la política, por eso a veces no la veo tan lejana de la misma Pancrasia. Parecería que para ella escribir es un mal hábito, algo compulsivo, como un tic. Empezó a defender la poesía a los 17 años, y no ha dejado nunca de cobijarla. No titula sus poemas, y lo primero que escribió fue para un concurso, algo “que luego nunca mandé, una historia extraña sobre un toxicómano”. Mas me confiesa que tiene una novela escrita, esperando en una gaveta, escondida.

Nuevamente Lezama viene a mi mente con aquella frase recogida en uno de sus diarios: “El secreto de la poesía está dicho a voces. Sólo que no se puede oír con los dos oídos. Siempre serán preferibles ojos y oídos alternos.” Tanto para dialogar con Raquel como para leer su poesía, por favor, de paso, aguce los demás sentidos alternos. Va a recordar este consejo.


Roly

Solo un animal épico de la ‘novísima’ trova, un bicho fuera de serie como Rolando “Roly” Berrío, era capaz de decir sí a un proyecto tan loco.

Roly es un producto de las descargas y tertulias de la capital villaclareña, las cuales contaban con cantautores como Amaury Gutiérrez y Julio Fowler, por sólo mencionar un par.

Estudiaba Licenciatura en Música, junto a Levis Aliaga y Raúl Cabrera, cuando se les ocurrió formar un trio al que denominaron Enserie, guiados por un concepto musical totalmente novedoso que bebía tanto de la vieja trova como del rock, el blues y el jazz.

Este fenómeno explícito en el aprovechamiento del más legítimo legado de la música universal de todos los tiempos, fue bautizado por el critico musical Joaquín Borges Triana como “reevaluación identitaria”.

Al decir de este crítico cubano, “músicos como los de Enserie provocan y transgreden desde (…) la autonomía del arte, donde la metáfora, la alegoría y un conjunto de figuras retóricas pueden encubrir y enmascarar las ideas más complejas y (…) servir a los fines de mantener nuestra sempiterna tradición crítica.”

Roly considera que “la canción no sólo es la música, sino todo lo que la envuelve, desde cómo la cantas hasta cómo la presentas”.

Este actor devenido en trovador integraba un grupo de teatro, y de aquí que un aspecto sobresaliente del trabajo de Enserie era el “sentido lúdrico de su propuesta,” mostrando un montaje que apelaba a “resortes teatrales para establecer una rápida comunicación con el público, el cual es llevado por los artistas a participar de manera interactiva en la canción.”

Este enfoque performático, que convierte al público en participante activo del hecho cultural, también transforma a los protagonistas en artistas totales, que echan mano de todos sus recursos histriónicos para hacer del espectáculo un gozo total de los sentidos.

“Roly le dió mucha vida, mucha fuerza, humor y el esencial toque cubano,” me dijo Dhapné, cuando le pregunté sobre el aporte de su contrapartida en escena.

Gracias al duende de la coincidencia, todo lo que logré de Roly fue la anti-entrevista: mucha cerveza e interesante conversación sin la presencia de una grabadora, muy buenos momentos compartiendo opiniones, y la resaca que borra toda frase que pueda servir para un artículo.

Ahí están sus trabajos, y poco tendría yo que agregar a todos los comentarios ya hechos sobre sus lauros, pero siempre es bueno mencionar que su más reciente acierto fue la participación como actor de reparto en la película “Habana Blues” de Benito Zambrano, donde compuso dos temas (“Caridad” y “El Rap del Rolo Ratero”) de su premiada Banda Sonora Original (Premio Goya 2006).


Versos y cuerdas

Según Lezama, “la poesía ve lo sucesivo como simúltaneo”, de ahí que la estructura en tres etapas de la historia funcionara como escenas de una misma película.

Esencialmente, la historia a desarrollar era la de una pareja con diferentes formas de ver la vida, que pasa por tres etapas. Al personaje de Roly le interesa más “la lucha interior, lo personal, la vida interna.” El personaje de Dhapné se debate más entre “la lucha exterior, la forma de interactuar con el mundo, la gente, lo social.”

El plateamiento no era sencillo: ninguno de los tres había escrito nada pensando en trabajar juntos, eran tres cabezas completamente distintas, que no tenían nada que ver en el momento de la creación, y “tratar de unir eso fue interesante.”

Las dudas aparecían en preguntas muy difíciles de responder. Cada discusión les aportó mucho, y fueron, según me consta, encuentros fuertes, donde diferían a la hora de situar una jerarquía de importancias: a uno le interesaba más la respuesta del público, mientras que a otro el mensaje. Se crecieron al pesimismo de las primeras horas tratando de cotejarlo todo, y en un final funcionó tan bien que con sólo miradas ya sabían como torcer en el camino que iban haciendo al andar.

En la primera etapa, la pareja se conoce mientras asisten a una manifestación, y el escenario sugiere la gente que pasa, actuando siempre de barrera entre los dos. Esta etapa contiene el planteamiento político-social, la definición de la lucha de los personajes.

De ahí se va a la reclusión en la burbuja interior de cada cual, momento logrado a través de un segundo escenario y la separación de los personajes espacialmente. El personaje de Roly abandona la lucha y, en un ataque de rabia, el personaje de Dhapné destroza todo a su alrededor.

La siguiente etapa es la de la confirmación de la pareja, la respuesta al por qué están juntos, el juego sexual y el momento idílico: después de rechazarse se encuentran, se aman, se entienden.

La siguiente y última etapa es la del cansancio, la desilusión, la decepción de cada miembro de la pareja con lo que hace el otro. Esta vez es el personaje de Dhapné el que abandona la lucha.

“Cada etapa individualmente tiene su mensaje, hay muchos mensajes insertados, no creo que sea solamente un mensaje global. Al final, cada uno con sus miedos y sus conflictos, sus decaídas, depresiones y momentos de energía, terminan decidiendo tratar de avanzar juntos y tratar de entenderse aunque no tengan nada que ver uno con el otro,” concluyó Dhapné.

Gracias a Sergio Catá, quien estuvo a cargo de la dirección artística, y a Eva Fernández, quien se encargó del decorado y la escenografía, surgieron muchas propuestas que fueron puliendo la puesta, pero lo decisivo fue la valentía a la hora de asumir el espectáculo, ya que el ensayo general fue la misma presentación, hasta ahora única.

“Estoy muy contenta con el resultado, pero sé que pudiera darse mucho más. Me gustaría hacerlo en un espacio más amplio, por supuesto, con más público, en alguna sala de teatro alternativa,” me confesó Dhapné, y a mí, como a aquel público electrizado, también me gustaría asistir a esa nueva función.



Listado de poemas y canciones utilizados en la obra:

1. TOCA MORIR, MUSICA Y LETRA ROLANDO BERRÍO.
2. CONTRA NATURA, DEL POEMARIO "ESTAMPAS NOCTURNAS" RAQUEL ORTIZ
3. PAÑUELOS NEGROS, MUSICA Y LETRA ROLANDO BERRÍO.
4. LUCHA, DEL POEMARIO "PLAGIO A MI MISMA" DHAPNÉ PORRATA.
5. GUADAÑA PLATEADA, MUSICA Y LETRA ROLANDO BERRÍO.
6. DIME, DEL POEMARIO "PLAGIO A MI MISMA" DHAPNÉ PORRATA.
7. LA CASA DE MUJER, MUSICA Y LETRA ROLANDO BERRÍO.
8. LA PUERTA, DEL POEMARIO "ESTAMPAS NOCTURNAS" RAQUEL ORTIZ
9. TANTAS VECES TE LO HE DICHO, MUSICA Y LETRA ROLANDO BERRÍO.
10. TENDIDA CON EL CONTRARIO, DEL POEMARIO "ESTAMPAS NOCTURNAS" RAQUEL ORTIZ
11. EL OFICIO MÁS ANTIGUO DEL MUNDO, MUSICA Y LETRA DE ROGELIO BOTANZ INTERPRETADO POR ROLANDO BERRÍO
12. APESTO, DEL POEMARIO "PLAGIO A MI MISMA" DHAPNÉ PORRATA.
13. EL NEGRO DANIÉ, MUSICA Y LETRA ROLANDO BERRÍO.
14. ME EMBEMBO, DEL POEMARIO "PLAGIO A MI MISMA" DHAPNÉ PORRATA.
15. PINTA FIESTA, MUSICA Y LETRA ROLANDO BERRÍO.
16. SIN RESPUESTA, DEL POEMARIO "ESTAMPAS NOCTURNAS" RAQUEL ORTIZ.
17. CORAZÓN DE FANTASMA, MUSICA Y LETRA ROLANDO BERRÍO.